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El mayor gozo estará en los ganadores de almas

Matinal del martes 16 de septiembre 2014

El mayor gozo estará en los ganadores de almas

 

Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán.Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla; Mas volverá a venir con regocijo, trayendo sus gavillas.Salmo 126:5-6

 

Ustedes son hijos de Dios. Él los ha adoptado y desea que formen caracteres aquí que les permitan pertenecer a la familia celestial. Recuerde que podrán soportar las pruebas que enfrenten aquí.

En el cielo no habrá distinción de colores, porque todos serán tan inmaculados como Cristo mismo. Agradezcamos a Dios que podemos pertenecer a la familia real. Manuscrito 27, del 16 de Marzo de 1901.-También vea GH 40-42.

Pronto estaremos en nuestro hogar prometido. Allí Jesús nos guiará a orillas del río de la vida que fluye del trono de Dios, y nos explicará las providencias sombrías por las que nos condujo para perfeccionar nuestros caracteres. Allí veremos por todas partes los hermosos árboles del paraíso, incluso el árbol que lleva doce frutos, una clase de fruto por cada mes del año. Allí contemplaremos claramente las bellezas del Edén restaurado. Allí arrojaremos a los pies de nuestro Redentor las coronas que él ha puesto sobre nuestras cabezas y tocando nuestras arpas de oro daremos alabanza y acción de gracias al que está sentado en el trono. Manuscrito 70, del 16 de Julio de 1903.-

 “No se turbe vuestro corazón. Creéis en Dios, creed también en mí” (Yo soy el resplandor de la gloria del Padre, la manifestación de su amor, el canal por el cual desciende su misericordia hacia vosotros, y por el cual vuestras oraciones se elevan hacia él). “En la casa de mi Padre muchas moradas hay” (Juan 14:1, 2).

Aquí la palabra “moradas” significa mansiones permanentes, viviendas que no se llevan de aquí para allá como las tiendas, sino que durarán eternamente para la familia de los redimidos. El Padre está allí para reunir a sus hijos en sus brazos paternales y concederles su amor eterno. Carta 84, del 5 de Marzo de 1907.-

Al hacerse planes para la extensión de la obra, debe abarcarse mucho más que las ciudades. En los lugares alejados existen muchas, muchas familias de las cuales debe cuidarse a fin de saber si entienden la obra que Jesús está haciendo por su pueblo.

No ha de descuidarse a los que se encuentren en los caminos, ni tampoco a los que están en los vallados; y mientras viajamos de lugar en lugar, y pasamos por una casa tras otra, debemos siempre preguntar: “¿Han escuchado el mensaje las personas que viven en este lugar? ¿Ha sido presentada a su oído la verdad de la Palabra de Dios? ¿Comprenden ellos que el fin de todas las cosas es inminente, y que los juicios de Dios están cercanos? ¿Se dan cuenta de que cada alma ha sido comprada a un costo infinito?”...

¡Qué recompensa le espera al ganador de almas! Cuando las puertas de aquella hermosa ciudad en las alturas giren sobre sus resplandecientes goznes, y entren las naciones que han guardado la verdad, sobre sus cabezas serán colocadas coronas de oro; ellos atribuirán honor, gloria y majestad a Dios. En ese momento algunos acudirán a vosotros y dirán: “Si no hubiese sido por las palabras que me hablasteis en forma bondadosa, si no hubiera sido por vuestras lágrimas y súplicas y ferviente esfuerzo, yo nunca habría visto al Rey en su hermosura” ¡Qué recompensa! ¡Cuán insignificante es la alabanza de los seres humanos en esta vida terrena y pasajera, en comparación con las recompensas infinitas que aguardan a los fieles en la vida futura e inmortal! Manuscrito 15, del 26 de Abril de 1909.-

Nos espera un mundo feliz

Matinal del lunes 15 de septiembre 2014

Nos espera un mundo feliz

 

Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más. Y yo Juan vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén, descender del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido. Apocalipsis 21:1-2

Vi la hermosura y la gloria extraordinaria de Jesús. Su rostro era más brillante que el sol al mediodía. Su manto era más blanco que el blanco más blanco. ¡Cómo podría... describir las glorias del cielo y a los amantes ángeles cantando y tocando sus decacordios!

Vi que percibíamos y comprendíamos escasamente la importancia del sábado... Vi que no sabíamos qué significaba subir sobre las alturas de la tierra y ser alimentados con la heredad de Jacob. Pero cuando desciendan de la presencia del Señor la refrescante lluvia tardía y la gloria de su poder, sí sabremos qué significa comer de la heredad de Jacob y estar sobre las alturas de la tierra. Entonces apreciaremos mejor la importancia y la gloria que tiene el sábado. Pero no lo veremos en toda su gloria hasta que se establezca el pacto de paz con nosotros al llamado de la voz de Dios. Hasta que las puertas de perlas de la Nueva Jerusalén se abran de par en par y giren sobre sus resplandecientes goznes, y se perciba la bella y jubilosa voz del amante Jesús, más dulce que toda música que jamás haya llegado a oídos humanos, invitándonos a entrar.

Vi que teníamos absoluto derecho de entrar en la ciudad porque habíamos guardado los mandamientos de Dios y el cielo, el hermoso cielo es nuestro hogar. Carta 3, del 11 de Agosto de 1851.-También vea MAR 245; Mensajes selectos, t. 3, 297-298.

A menudo caminaba por los amplios y extensos jardines del palacio real (en Oslo, Noruega). Son unas campiñas hermosísimas, pero dejaba que mi mente se transportara a la tierra nueva y purificada, donde todas las cosas serán nuevas y ya no existirá la maldición. Cuán gozosa me sentía al pensar que era hija de Dios, miembro de la familia real, hija del Rey celestial y heredera del reino inmaculado, santo e imperecedero.

Me encanta ver todo lo hermoso que hay en la naturaleza en este mundo. Creo que estaría perfectamente satisfecha con esta tierra, rodeada de las cosas buenas de Dios, si ésta no estuviera malograda por la maldición del pecado. Pero tendremos nuevos cielos y nueva tierra. Juan vio esto en una santa visión y dijo: “Y oí una gran voz del cielo que dijo: ‘Ahora la morada de Dios está con los hombres, y él habitará con ellos. Serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos, y será su Dios’” (Apocalipsis 21:3).

¡Oh, bendita esperanza, gloriosa perspectiva! “Al que tenga sed, le daré gratis de la fuente del agua de la vida. El que venciere heredará todas las cosas; y yo seré su Dios, y él será mi hijo” (versículos 6 y 7). Espero estar aguardando y velando por la venida del Hijo del Hombre en las nubes de los cielos.

No tenemos tiempo para hablar de incredulidad, o de cubrir nuestras almas con una atmósfera de duda. Jesús nos ama y desea que seamos felices...

Mi profundo deseo, si conozco mi corazón, es cumplir estrictamente la voluntad de Dios. Estoy dispuesta a ser peregrina y extranjera aquí, porque estoy buscando una ciudad cuyo constructor y hacedor es Dios. Tenemos sólo un poquito de tiempo para trabajar y deseamos hacer nuestra obra con diligencia. No queremos seguir nuestras propias inclinaciones y deleites, sino simplemente hacer la voluntad de Dios y esperar su salvación y la recompensa final. Tengo paz y gozo en mi Salvador. Estoy mirando hacia el más allá y si el Maestro me dice: “Bien has hecho” quedaré completamente satisfecha. Amo a Jesús; me encanta hacer su voluntad. No pido ni posición ni honor ni comodidad ni conveniencia. Quiero trabajar para Dios practicando abnegación y abstinencia y tomar parte con Cristo en sus sufrimientos, para ser partícipe con él en su gloria...

Debemos considerar la forma de rendir un servicio más perfecto a Dios, buscando constantemente alcanzar la perfección... La vida del cristiano se compara con la vida de un soldado. Por medio del soborno no se puede buscar el bienestar y la complacencia propia. La idea de que los soldados cristianos deben ser absueltos de los conflictos sin soportar pruebas... es una farsa. El conflicto del cristiano es una batalla y una marcha que demanda resistencia. Se debe hacer una obra difícil, y a todos los que se enlistan como soldados en la milicia de Cristo albergando estas falsas nociones de complacencia y bienestar, y luego experimentan pruebas, a menudo les resulta mortal para su cristianismo...

Es tiempo de que los hombres y mujeres tengan una verdadera idea de lo que se espera de un verdadero soldado de la cruz de Jesús. Se espera que aquellos que sirven bajo el estandarte ensangrentado del Príncipe Emmanuel, hagan la difícil obra que agotará todas las fuerzas que Dios les ha dado. Tendrán que soportar pruebas dolorosas por causa de Cristo. Tendrán conflictos que desgarrarán el alma. Pero si son soldados fieles, dirán con Pablo: “Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria; no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas”. Carta 62, de Julio, de 1886.-

Que no haya incredulidad en nosotros

Matinal del viernes 12 de septiembre 2014

Que no haya incredulidad en nosotros

Mirad, hermanos, que en ninguno de vosotros haya un corazón malo e incrédulo que lo aparte del Dios vivo. Antes, alentaos unos a otros cada día, mientras dura ese hoy, para que ninguno se endurezca con el engaño del pecado. Hebreos 3:12-13

Los miembros de la iglesia necesitan el Espíritu, el Espíritu Santo. Los miembros de iglesia necesitan orar, ayunar y luchar con firmeza para vencer por la sangre del Cordero y la palabra de su testimonio. En ocasión del juicio ejecutivo de Dios, ni una partícula de impureza sodomita escapará de la ira de Dios. Los que no se arrepientan y abandonen toda impureza, caerán con los impíos.

Los que lleguen a ser miembros de la familia de Dios y constituyan el reino de Dios en la tierra renovada, serán seres santos, no pecadores.

Las personas que han recibido mucha luz y la desatienden, se hallan en una condición peor que la de las que no han recibido tanta ventaja. Se enaltecen a sí mismas, no al Señor. El castigo que se impondrá a los seres humanos será, en cada caso, proporcional a la deshonra que le hayan causado a Dios por haber seguido un curso que expone a Cristo a la vergüenza pública. Carta 159, del 3 de Noviembre de 1901.-

¿Por cuánto tiempo se rechazarán los testimonios de advertencia para dar lugar a la sabiduría de los hombres? Hay muchas cosas que no he querido especificar, pero me siento obligada a hacerlo... ahora tendré que ser más explícita que nunca. Pero debo hacerlo para salvar al rebaño de Dios, de las influencias engañosas...

Es posible que sea necesario hacer la misma obra que el Señor inspiró a sus mensajeros a hacer en el pasado; para salvar al mayor número de almas de las influencias satánicas que las llevarían por mal camino. La opinión del mundo se opondrá a la misma obra que se debe hacer para no exponer al peligro la seguridad del rebaño de Dios...

En su Palabra el Señor declara lo que hubiese hecho por Israel si éste hubiera obedecido su voz. Pero los líderes del pueblo cedieron a las tentaciones de Satanás, y Dios no pudo darles las bendiciones que pensaba concederles porque no obedecieron su voz, sino que escucharon la voz y siguieron el plan de acción de Lucifer. Esta experiencia se volverá a repetir en los últimos años de la historia del pueblo de Dios, que él había establecido por su gracia y poder. En las escenas finales de la historia de esta tierra, hombres a quienes él [Dios] ha honrado grandemente, imitarán al antiguo Israel.

“Por eso dice el Espíritu Santo: Si hoy oís su voz, no endurezcáis vuestro corazón, como en la provocación, en el día de la tentación en el desierto, donde vuestros padres me pusieron a prueba, y vieron mis obras durante cuarenta años. Por eso me disgusté con esa generación, y dije: Siempre divagan en su corazón, y no han conocido mis caminos. Así, en mi desagrado juré: ¡No entrarán en mi reposo! Mirad, hermanos, que en ninguno de vosotros haya un corazón malo e incrédulo que lo aparte del Dios vivo. Antes, alentaos unos a otros cada día, mientras dura ese hoy, para que ninguno se endurezca con el engaño del pecado” (Hebreos 3:7-13).

Recuerde que la historia se volverá a repetir. Los peligros que el pueblo de Dios enfrentó en el pasado, los volverá a enfrentar con más intensidad. Satanás ha ejercido su influencia sobre los hombres a quienes Dios había honrado por encima de todas las inteligencias humanas... así como honró a Salomón.

“Por tanto, con más diligencia debemos atender a lo que hemos oído, para no desviarnos. Porque si la palabra dicha por los ángeles fue firme, y toda transgresión y desobediencia recibió justa retribución ¿cómo escaparemos, si descuidamos una salvación tan grande? Esta salvación fue anunciada primero por el Señor y fue confirmada para por los que oyeron” (Hebreos 2:1-3). Manuscrito 5, del 20 de Enero de 1904.-

Un retrato exacto de lo que somos

Matinal del jueves 11 de septiembre 2014

Un retrato exacto de lo que somos

El siervo que entendió la voluntad de su señor y no se preparó, ni hizo conforme a su voluntad, será azotado mucho. Pero el que no entendió, e hizo cosas dignas de azotes, será azotado poco. A quien se le dio mucho, mucho se le reclamará; y al que se le confió mucho, más se le pedirá. Lucas 12:47, 48

Se nos ha dado gran luz respecto a la ley de Dios. Esta ley es la norma del carácter. Ahora se requiere que el hombre se conforme a ella, y por ella será juzgado en el gran día final. En aquel día los hombres serán tratados de acuerdo con la luz que han recibido. “El siervo que entendió la voluntad de su señor y no se preparó, ni hizo conforme a su voluntad, será azotado mucho. Pero el que no entendió, e hizo cosas dignas de azotes, será azotado poco. A quien se le dio mucho, mucho se le reclamará; y al que se le confió mucho, más se le pedirá”. (Vea Lucas 12:47, 48). Los talentos otorgados determinarán los resultados esperados. La culpabilidad del pecador será medida por las oportunidades y privilegios que dejó de cultivar. No sólo será castigado porque rechazó la salvación ofrecida, sino que tendrá que rendir cuenta por la influencia que ha ejercido para incitar a otros al pecado... El castigo del pecador será en proporción a la magnitud de su influencia ejercida en la impenitencia de otros. Carta 2, del 2 de Enero de 1901.-

No podemos examinar ahora las muchas decisiones que componen el registro de la vida de los miembros de la iglesia. Estas decisiones están anotadas en los registros de Dios. ¿Cómo aparecerá ese registro en el gran día, cuando cada hombre reciba la recompensa de acuerdo con las obras que haya hecho?... “Y vi también a los muertos, grandes y pequeños, en pie ante el trono. Los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el Libro de la Vida. Y los muertos fueron juzgados, según sus obras, por las cosas que estaban escritas en los libros” (Apocalipsis 20:12). Los hombres tendrán entonces un claro y nítido recuerdo de todos sus actos en esta vida. Ni una palabra y ningún hecho escapará de su memoria.

Carta 22, del 3 de Febrero de 1901.-También vea 7ABC 430.

El Padre encomendó todo el juicio a su Hijo. Cristo soportó las adversidades y aflicciones de la humanidad, sufrió y fue tentado en todo como nosotros para estar preparado para ser el juez de todo el mundo y estar familiarizado con el poder de las tentaciones de Satanás...

En los libros del cielo se registran exactamente las mofas y las observaciones triviales de los pecadores, que no prestan atención a las invitaciones de la misericordia, cuando Cristo es presentado ante ellos por un siervo de Dios. Así como el artista sobre un vidrio pulido retrata fielmente un rostro humano, así también Dios diariamente coloca sobre los libros del cielo una representación exacta del carácter de cada individuo. Manuscrito 105, del 28 de Septiembre de 1901.-También vea 7ABC 181, 215, 254-55; 1MCP 128, 2MCP 539; MM 115-17.

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