La canguro heroica
“Pues Dios amó tanto al mundo, que dio a su Hijo único, para que todo aquel que cree en él no muera, sino que tenga vida eterna” Juan 3:16.
Después de una terrible tormenta, a Len, el granjero, le preocupaba que algunas de las vallas que rodeaban su granja se hubieran dañado por el viento. Para asegurarse de que no se había escapado ningún animal de la granja, Len caminó junto a la valla que rodeaba su finca. Si hubieras visto a Len, probablemente te habrías reído, porque la canguro mascota de la familia, Lulú, siempre iba saltando junto a él. Aunque tener un canguro de mascota no suele estar permitido en Australia, te voy a contar cómo sucedió y por qué las autoridades permitieron la adopción de Lulú.
Diez años antes, la familia había encontrado a Lulú en la bolsa de su madre, que había muerto atropellada por un automóvil. Mientras cuidaban a Lulú, se dieron cuenta de que estaba ciega de un ojo, lo que le dificultaría valerse por sí misma en la naturaleza.
Lulú era una estupenda mascota para la familia y una compañera para Len mientras trabajaba en la granja.
Un día, mientras Len revisaba la valla, Lulú lo seguía de cerca. En cierto momento, Len se detuvo para examinar unos alambres rotos. De pronto, cayó una rama enorme de un árbol, lo golpeó en la cabeza y lo dejó inconsciente.
De vuelta en la granja, la familia se sorprendió al darse cuenta de que Lulú llamaba a la puerta. Alarmados, la siguieron hasta el prado, donde encontraron a Len. Estaba malherido, así que solicitaron ayuda urgente. Una ambulancia llegó rápidamente y se lo llevó al hospital. Imagínate la historia que contó el conductor de la ambulancia sobre la canguro que salvó la vida de un hombre.
Tú también tienes una gran historia que contar. Puedes contar cómo Dios te salvó (a ti y a todos los que lo aman y obedecen) enviando a su hijo Jesús para que muriera por ti y tú pudieras vivir con él para siempre.
Dee
Vicki Redden
Trabaja para la revista Insight y disfruta con los niños
de todas las edades. Vive en Maryland con su esposo Ron y sus dos perros, y ha explorado la creación de Dios desde Australia hasta el jardín de su casa.
Dee Litten Reed
Creció en una granja de Virginia, Estados Unidos,
rodeada de animales de granja, así como de algunas criaturas silvestres que rescató. Le encanta visitar zoológicos y acuarios con su nieto Tommy. También disfruta observando a las ballenas que navegan frente a la costa de Ventura, en California.
Joelle Reed Yamada
Dejó de dar clases en la escuela durante un año para irse de mochilera a recorrer el mundo. Ella y su esposo Brent viven en una granja en Inglaterra. Es profesora de Psicología y está descubriendo lo que es ser granjera. Siempre cuida de su perrita Nala e intenta que no se meta en problemas.


