Los castores
“Anda a ver a la hormiga, perezoso; fíjate en lo que hace, y aprende la lección” Proverbios 6:6.
Si alguna vez estás cerca de un estanque tranquilo y ves en él un
gran montón de barro y palos, estate atento pues es probable que
veas un castor.
Los castores viven en toda Norteamérica. Construyen refugios de
barro y palos de varios metros de alto y de 2 a 3 metros de ancho,
con entradas bajo el agua lo suficientemente grandes para la familia
de castores. Así están a salvo de animales como lobos y zorros.
Para asegurarse de que el agua se mantenga lo suficientemente
alta como para cubrir la entrada a su hogar, los castores bloquean o
taponan el agua en la que viven con palos, barro y piedras. A veces,
construyen diques para retener el agua y crear un estanque donde
están sus árboles favoritos para comer.
Para alimentarse, los castores comen ramitas y cortezas y pueden
talar árboles de 30 centímetros de diámetro con sus afilados dientes.
Se les da tan bien que pueden hacer que los árboles caigan justo en
medio de un estanque, ¡así tienen la comida en la puerta de la casa!
Mientras vigilas algún estanque en busca de un castor, mantén
también los oídos atentos: puede que oigas un fuerte “manotazo” en
el agua. Eso significa que los castores que viven allí te han visto y
utilizan su cola plana para golpear el agua como señal de peligro y
avisar a los demás castores.
Los castores son astutos. Construyen sus refugios y presas con habilidad, y son muy trabajadores. Pídele a Jesús que te ayude a ser un buen trabajador, como el castor.
Vicki
Vicki Redden
Trabaja para la revista Insight y disfruta con los niños
de todas las edades. Vive en Maryland con su esposo Ron y sus dos perros, y ha explorado la creación de Dios desde Australia hasta el jardín de su casa.
Dee Litten Reed
Creció en una granja de Virginia, Estados Unidos,
rodeada de animales de granja, así como de algunas criaturas silvestres que rescató. Le encanta visitar zoológicos y acuarios con su nieto Tommy. También disfruta observando a las ballenas que navegan frente a la costa de Ventura, en California.
Joelle Reed Yamada
Dejó de dar clases en la escuela durante un año para irse de mochilera a recorrer el mundo. Ella y su esposo Brent viven en una granja en Inglaterra. Es profesora de Psicología y está descubriendo lo que es ser granjera. Siempre cuida de su perrita Nala e intenta que no se meta en problemas.


