El tesoro del Señor
17
DE AGOSTO
«Todo lo que sea de plata y oro, y los utensilios de bronce y de hierro, se consagrarán al Señor y entrarán en su tesoro».
JUAN 6:19
Cuando las personas van a la iglesia, suelen dar dinero como ofrenda. Este dinero puede usarse para cuidar el edificio de la iglesia y pagarles a los que trabajan alli; o para ayudar a los misioneros que trabajan en lugares lejanos. También se usa para ayudar a los que necesitan comida o ropa. Al llevar nuestros regalos de dinero a la iglesia, se los damos al Señor.
Cuando Dios ayudó a los israelitas a conquistar Jericó, les dio órdenes muy claras: lo que estaba hecho de oro, plata, bronce y hierro tenía que ser para su obra. Todo lo demás había que quemarlo.
Cualquiera que desobedeciera traería problemas al campamento israelita.
Un hombre llamado Acán desobedeció. Se llevó plata y oro que debía ir al tesoro del Señor. El líder de Israel, Josué, no sabía lo que Acán había hecho. Cuando Josué llevó el ejército a pelear, los israelitas perdieron la batalla.
Josué estaba tan afligido que se rompió la ropa y clamó a Dios. Entonces, el Señor le dijo que alguien del campamento había desobedecido, y Josué descubrió que Acán había robado lo que le pertenecía a Dios. La decisión de Acán trajo problemas al campamento, y lo llevó a perder su vida.
Cuando obedecemos a Dios y le damos una parte de lo que nos ha dado, Él se pone contento. Ser egoísta, como Acán, nos traerá problemas. Estar dispuesto a darle a Dios trae felicidad. —CB
LEER MÁS
Lee Malaquías 3:6-12.
¿Qué les prometió Dios a los antiguos israelitas?
DATO DIVERTIDO
Muchas iglesias usan platos para la ofrenda hechos de madera o metal. Algunas juntan las ofrendas en una bolsa de terciopelo. A veces, las iglesias usan distintos recipientes, como baldecitos de arena o tapacubos de autos, para culminar el sermón del día.


