David construye un altar
20
DE SEPTIEMBRE
Entonces el rey David le dijo a Ornán: «De ninguna manera. Yo te compraré la era por su precio justo. No voy a tomar para el Señor lo que es tuyo, ni voy a ofrecer ningún holocausto que nada me cueste».
1 CRÓNICAS 21:24
El rey David había pecado contra Dios al hacer un recuento de todos los israelitas. No parece algo malo, pero el Señor no quería que David lo hiciera.
El rey estaba orgulloso de lo grande que era su nación, pero se había olvidado de que Dios se la había dado.
Por el pecado de David, Dios castigó a Israel. Muchos se enfermaron y murieron.
De inmediato, David entendió que había actuado mal, y quiso arreglar las cosas. Dios le dijo que edificara un altar en la tierra de un hombre llamado Ornán. El rey fue y le dijo a Ornán que quería comprar el terreno. «Te pagaré el precio justo —le dijo—. Entonces, podré construir un altar y adorar al Señor».
Pero Ornán le dijo al rey que le regalaba la tierra. «También te daré ganado para la ofrenda», le prometió.
«No», respondió David. «Te pagaré lo que vale. No tomaré algo tuyo para darle al Señor. No daré ofrendas que no me cuesten nada».
David compró la tierra por siete kilos de oro. Construyó un altar y oró allí. Entonces, Dios terminó el castigo contra los israelitas.
David sabía que la ofrenda tenía que costarle para que significara algo. Quería darle el mejor regalo posible al Señor para mostrar su obediencia. Dios nos da siempre lo mejor. Nosotros también podemos darle lo mejor que tenemos para mostrarle cuánto lo amamos. —TM
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Lee 1 Crónicas 21:28-22:5.
¿Qué se construyó más adelante en el mismo lugar donde David edificó su altar?
DATO DIVERTIDO
Una onza de oro (unos 28 gramos) puede estirarse para formar un hilo fino que mida 8 kilómetros de largo.


