La mejor protección
“Protégeme bajo la sombra de tus alas” Salmo 17:8.
En el versículo de hoy, David le pide a Dios que lo esconda y lo proteja. David no caía bien a mucha gente peligrosa, y a menudo tenía miedo; por eso quería esconderse bajo las alas protectoras de Jesús.
Hay un animal en el océano que a menudo necesita protección de los animales que quieren comérselo. Este animal es el pulpo y se puede encontrar en los océanos de aguas cálidas de todo el mundo. Probablemente sepas cómo es uno, con su cuerpo suave y redondo, dos ojos grandes y ocho brazos que tienen dos filas de ventosas en cada uno. Un pulpo tiene muchos trucos para escapar de sus depredadores, y uno de ellos es cambiar de color. A lo mejor está intentando esconderse y encuentra un agujero en unas rocas grises. De repente, el pulpo puede cambiar su color a gris, o al color de su entorno. Pero incluso cambiar de color puede no ser suficiente para mantenerse a salvo. A veces necesita ocultarse por completo, y ahí es donde las ventosas especiales de sus brazos resultan útiles.
Si se siente amenazado, el pulpo puede absorber agua y expulsarla a gran velocidad. Así, el pulpo se aleja del peligro como si fuera un avión a reacción. A menudo, mientras se alejan, los pulpos expulsan algo que parece tinta negra. Eso confunde a cualquiera que los persiga oscureciendo el agua de su alrededor.
Al igual que los pulpos, las personas también se asustan; y aunque tenemos mejores formas de protegernos que escondernos en rocas o arrojar agua, Jesús ha prometido protegernos. Solo tenemos que pedírselo.
Dee
Vicki Redden
Trabaja para la revista Insight y disfruta con los niños
de todas las edades. Vive en Maryland con su esposo Ron y sus dos perros, y ha explorado la creación de Dios desde Australia hasta el jardín de su casa.
Dee Litten Reed
Creció en una granja de Virginia, Estados Unidos,
rodeada de animales de granja, así como de algunas criaturas silvestres que rescató. Le encanta visitar zoológicos y acuarios con su nieto Tommy. También disfruta observando a las ballenas que navegan frente a la costa de Ventura, en California.
Joelle Reed Yamada
Dejó de dar clases en la escuela durante un año para irse de mochilera a recorrer el mundo. Ella y su esposo Brent viven en una granja en Inglaterra. Es profesora de Psicología y está descubriendo lo que es ser granjera. Siempre cuida de su perrita Nala e intenta que no se meta en problemas.


