La bardana y las malas costumbres
“Dios, quien comenzó la buena obra en ustedes, la continuará hasta que quede completamente terminada” Filipenses 1:6, NTV.
¿Conoces una planta llamada bardana? Si no la conoces, busca una imagen en una enciclopedia o en internet (con la ayuda de un adulto).
Hoy vamos a conocer algunas características interesantes de esta planta. ¿Estás listo?
Las largas y gordas hojas de la bardana crecen desde el tallo en todas direcciones, cubriendo y ahogando a todas las plantas cercanas. Las plantas de su alrededor no reciben suficiente luz solar cuando crecen demasiado cerca de la bardana, y pronto mueren.
Las bardanas también tienen una forma especial de esparcir sus semillas. Se forman en bolas gordas, redondas y espinosas. Cada semilla tiene pequeñas púas o ganchos que se agarran a cualquier cosa o persona que pase. Una persona puede transportarlas a dondequiera que vaya sin darse cuenta. De esta manera, la bardana crece en muchos lugares.
Al igual que las semillas de bardana, las malas costumbres también tienen una forma curiosa de propagarse. Cuando nos acercamos, se enganchan a nosotros y van adonde vayamos. Pero, al igual que las semillas de bardana, las podemos apartar de nuestra vida para que no tengamos que cargar con ellas nunca más. ¿Hay algún mal hábito molesto en tu vida del que necesitas deshacerte? Pídele hoy a Jesús que te ayude.
Vicki
Vicki Redden
Trabaja para la revista Insight y disfruta con los niños
de todas las edades. Vive en Maryland con su esposo Ron y sus dos perros, y ha explorado la creación de Dios desde Australia hasta el jardín de su casa.
Dee Litten Reed
Creció en una granja de Virginia, Estados Unidos,
rodeada de animales de granja, así como de algunas criaturas silvestres que rescató. Le encanta visitar zoológicos y acuarios con su nieto Tommy. También disfruta observando a las ballenas que navegan frente a la costa de Ventura, en California.
Joelle Reed Yamada
Dejó de dar clases en la escuela durante un año para irse de mochilera a recorrer el mundo. Ella y su esposo Brent viven en una granja en Inglaterra. Es profesora de Psicología y está descubriendo lo que es ser granjera. Siempre cuida de su perrita Nala e intenta que no se meta en problemas.


