EL ABUELO Y EL MAR
“¿Dónde estabas tú cuando puse los cimientos de la tierra?”. Job 38:4.
VACACIONES:
PAUSA EN LA RUTINA; LOS PAPÁS NO TRABAJAN Y PUEDEN ESTAR MÁS CERQUITA; LOS NIÑOS NO TIENEN CLASES Y TIENEN MÁS TIEMPO PARA… ¡JUGAR! ¡IUUUPIII!
MI ORACIÓN:
QUERIDO DIOS, QUE AGRADEZCA TODOS LOS DÍAS POR TUS CREACIONES.
La primera vez que el abuelo vio el mar, pude ver las olas en sus ojos. Corrió como un niño de siete años por la orilla de la playa, se agachó y dijo:
–¡El agua realmente es salada!
La sonrisa vino con las olas, con las carreras de los nietitos en la arena. Se acostó en la marea baja y se quedó allí mirando al cielo.
Los niños estaban entusiasmados. Y allí estaba el abuelo, con casi setenta años y en sus primeras vacaciones en el mar.
Yo vi cuando cerró sus ojos en oración. Estaba feliz y agradecido por la oportunidad de conocer tantas bellezas; y por eso necesitaba agradecer al Creador de la playa, del agua salada, del cielo brillante.
Esa mañana fresca e inolvidable le agradeció al Creador del universo por su amor tan bondadoso.


