Salamandras de boca pequeña
“Señor, ponle a mi boca un guardián” Salmo 141:3.
Las salamandras de boca pequeña se parecen mucho a la corteza moteada de los árboles, por lo que son muy difíciles de ver en los
bosques donde a veces viven. Como probablemente adivinarás por su nombre, la cabeza y la boca de esta salamandra son diminutas.
Las hembras pueden poner hasta 700 huevos a la vez en el agua y siempre los adhieren a palos, hierba o rocas bajo el agua. Cuando eclosionan, las crías solo miden unos dos centímetros.
A diferencia de otras salamandras, las de boca pequeña no muerden para protegerse. En cambio, levantan la cola como una bandera y la agitan de un lado a otro. Son tímidas y sensibles, y no les gusta que las molesten.
Nosotros deberíamos aprender a tener la boca pequeña, es decir, debemos tener cuidado con lo que decimos y cómo actuamos. ¿Qué mensaje estás enviando con tu boca? Jesús te puede ayudar a controlar lo que dices y cómo lo dices; solo tienes que pedírselo.
Vicki
Vicki Redden
Trabaja para la revista Insight y disfruta con los niños
de todas las edades. Vive en Maryland con su esposo Ron y sus dos perros, y ha explorado la creación de Dios desde Australia hasta el jardín de su casa.
Dee Litten Reed
Creció en una granja de Virginia, Estados Unidos,
rodeada de animales de granja, así como de algunas criaturas silvestres que rescató. Le encanta visitar zoológicos y acuarios con su nieto Tommy. También disfruta observando a las ballenas que navegan frente a la costa de Ventura, en California.
Joelle Reed Yamada
Dejó de dar clases en la escuela durante un año para irse de mochilera a recorrer el mundo. Ella y su esposo Brent viven en una granja en Inglaterra. Es profesora de Psicología y está descubriendo lo que es ser granjera. Siempre cuida de su perrita Nala e intenta que no se meta en problemas.


