Simeón ve a Jesús
24
DE DICIEMBRE
«Mis ojos han visto ya tu salvación, que has preparado a la vista de todos los pueblos: luz reveladora para las naciones, y gloria para tu pueblo Israel».
LUCAS 2:30-32
Cuando Jesús tenía unas pocas semanas de vida, sus padres lo llevaron al templo de Jerusalén. La ley de Dios decía que el primer niño que nacía en una familia debía ser llevado al templo. La ley ayudaba al pueblo a recordar que Dios era el que les daba cosas buenas.
En el templo, María y José se encontraron con un hombre llamado Simeón, que amaba y obedecía a Dios. Antes de que Jesús naciera, Dios le dio a Simeón un mensaje muy especial: ¡podría ver al Mesías antes de morir! El pueblo judío había estado esperando a su Salvador durante muchísimos años, y Simeón tendría el honor de conocerlo. Simeón tomó a Jesús en sus brazos y alabó a Dios.
«Con mis propios ojos, pude ver cómo salvarás a tu pueblo —oró Simeón—. Ahora todos pueden ver tu plan. El es una luz para mostrar tu camino a las demás naciones.
Y traerá honor a tu pueblo Israel». María y José se quedaron maravillados por lo que había dicho Simeón.
Apenas vio a Jesús, Simeón supo que era el Mesías, aunque todavía era un bebé.
Jesús no había hecho milagros, ni enseñado con sabiduría ni mostrado su poder, pero Dios le mostró a Simeón que había nacido con un propósito especial.
Simeón les dijo a los que estaban en el templo cuál era el propósito de Jesús: salvar al pueblo de sus pecados. Cuando conoces a Jesús, puedes ser como Simeón.
Puedes decirles a los demás que Jesús vino a salvarlos también. —TM
LEER MÁS
Lee Lucas 2:36-38.
¿Quién más vio al bebé Jesús en el templo?
¿Qué hizo esa persona?
DATO DIVERTIDO
En la Biblia, hay cinco hombres llamados Simeón; entre ellos, uno de los doce hijos de Jacob. Al Simeón que conoció al bebé Jesús solo se lo menciona esta vez en el libro de Lucas.


