LAS FRONTERAS DE LA CIUDAD MÁS ESPECIAL
“El perímetro total de la ciudad tendrá una extensión de nueve kilómetros con seiscientos metros y desde ese día, el nombre de la ciudad será: ‘El Señor está allí’ ”. Ezequiel 48:35.
LÍMITE:
UNA LÍNEA O FRONTERA QUE SEPARA DOS ESPACIOS, TIEMPOS O ACONTECIMIENTOS. LA CIUDAD EN DONDE VIVES TIENE LÍMITES PARA SABER DÓNDE COMIENZA Y DÓNDE TERMINA.
MI ORACIÓN: SEÑOR, QUIERO CONOCER CADA RINCÓN DE LA CIUDAD CELESTIAL.
–¿Ya estamos llegando?
–Todavía estamos en nuestra ciudad –era nuevamente la paciente respuesta de mi papá.
Hoy son mis hijos quienes hacen esas preguntas cuando salimos de viaje en automóvil.
Los límites de una ciudad están marcados por carteles, y así es como sabemos dónde comienza y termina un lugar.
Las ciudades, las provincias y los países tienen fronteras. Para atravesar esos límites e ingresar a algunos de esos lugares, es necesario contar con una autorización.
La ciudad celestial tendrá también un espacio determinado, es decir, límites. Dentro de ese espacio, encon-traremos caminos de oro, animales de todos los tamaños, personas de diferentes épocas, plantas de todo tipo y, lo más importante, el amor de Dios iluminando todo a su alrededor.
Crees que necesitarás un pasaporte para entrar en esa ciudad? ¡No!
Solo necesitas aceptar el amor sin límites que Jesús tiene por la humanidad.
Busquen en familia más información sobre la ciudad celestial y comparte lo que encuentres con un amigo.


