26 de junio – UN AYUDANTE INGRATO – Palabritas del corazón

UN AYUDANTE INGRATO

“Ahora bien, Giezi, el sirviente de Eliseo, hombre de Dios, se dijo a sí mismo: Mi amo no debería haber dejado ir al arameo sin aceptar ninguno de sus regalos. Tan cierto como que el Señor vive, yo iré tras él y le sacaré algo”. 2 Reyes 5:20.

INGRATITUD:
DEFECTO DE UNA PERSONA QUE NO VALORA ALGO O A ALGUIEN Y ACTÚA DE MANERA EQUIVOCADA.

MI ORACIÓN: SEÑOR, TE ESTOY AGRADECIDO TODOS LOS DÍAS POR TU AMOR POR NOSOTROS.

El profeta Eliseo era bondadoso y justo. Tenía un ayudante que se llamaba Giezi. Ellos trabajaban juntos para ayudar a las personas.

Giezi oró muchas veces con Eliseo y conocía bien el corazón del profeta.

La Biblia comparte una extraña historia: un líder extranjero golpeó a la puerta del profeta. ¿Su nombre? Naamán. Él estaba muy enfermo y una niña que trabajaba en su casa le recomendó que fuera a buscar al profeta de Dios.

Naamán era un hombre rico y llevó riquezas para pagarle, pero el profeta no aceptó el pago. Él simplemente le indicó cómo se curaría: por medio de su fe y por el milagro del poder de Dios. Y claro, el amor de Dios es gratuito.

Giezi se quedó escuchando la conversación y, a escondidas, fue tras la riqueza de Naamán. Le mintió diciéndole que el profeta había cambiado de idea y ahora quería el pago.

La falsedad e ingratitud de Giezi tuvieron un elevado costo para él. Para nosotros, queda la lección de mantener un corazón bondadoso y amable, así como Dios es bueno y es amor. 

Con tu familia, recuerden situaciones vividas en los últimos días por las cuales están agradecidos a Dios. Anótenlas y guárdenlas en el frasco de la gratitud.

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