En algunos países, hoy se celebra el Día Internacional de la Biblia. En otros, todo el mes de septiembre se ha declarado el mes de la Biblia. Quizá en tu iglesia estén planeando algo especial por ese motivo, pues siempre es hermoso celebrar la bendición de tener la Palabra de Dios y disfrutarla. Recuerdo hace algunos años las exposiciones de Biblias que realizaba mi esposo, que es pastor, en los colegios donde trabajamos. Había muchísimas Biblias, ¡todas distintas, y muchas tenían historias interesantes!
¿Cuántas Biblias hay en tu casa? En mi casa tenemos más de quince ejemplares. Además de las Biblias personales, tenemos Biblias en inglés, Biblias en diferentes versiones en español, Biblia bilingüe, Biblia trilingüe, hasta porciones de la Biblia en idiomas como griego y hebreo. Hoy, hasta puedes escuchar versiones leídas de la Biblia en la computadora. ¡Qué privilegio!
Sin embargo, la bendición de tener muchas Biblias no quiere decir nada. Lo importante no es tener muchas Biblias que decoren estantes o se vean bonitas, sino leerla… Bueno, en realidad, no debemos solo leerla.
¿Notaste una palabrita difícil en el versículo de hoy? Dice “escudriñando”. Casi no usamos el verbo “escudriñar”. Significa “examinar algo con mucha atención”. En nuestro versículo se la usa para describir cómo los cristianos en la ciudad de Berea estudiaban la Biblia. Ellos analizaban todo a fondo. Comparaban parte con