28 de diciembre – No estemos ebrias – Devoción Matutina 2025 para Damas | Amanecer con Jesús

«Por tanto, ceñid los lomos de vuestro entendimiento, sed sobrios y esperad por completo en la gracia que se os traerá cuando cuando Jesucristo sea manifestado» (1 Pedro 1: 13).

Se dice que una persona está en estado de ebriedad cuando ha ingerido una dosis alta de alcohol, de manera que su juicio está afectado y no puede pensar con claridad. Su movilidad y lenguaje también se ven afectados, debido a que su cerebro está intoxicado con la bebida. Aunado a esto, todo borracho se queda dormido.

¿Dejarías a tu bebé en manos de una persona en estado de ebriedad? ¿Le pedirías que te llevara en su auto a tu casa? ¿Lo dejarías dar un discurso en una reunión importante? Puedo intuir que tu respuesta es no. No se pueden confiar tareas de vida o muerte o de suma importancia a una mente imposibilitada por el alcohol. Es por eso que el apóstol Pedro hace un énfasis especial al hecho de que debemos estar sobrios y velando.

La palabra griega «nefó», sobrio, es la que se utiliza aquí para referirse a la abstención de bebidas alcohólicas. En la traducción RV95, él menciona tres veces la palabra «sobrios» para hacer una metáfora de la vida espiritual: 1) 1 Pedro 1: 13, RVC: «preparen su mente para la acción»; 2) 1 Pedro 4: 7, RVC: «pórtense juiciosamente»; 3) 1 Pedro 5: 8, RVC: sean «prudentes».

Estas tres interpretaciones de la palabra «sobrios», encierran todo lo que el apóstol quiere dejar impregnado en nuestras mentes. Todas las definiciones son cualidades que obviamente no encontramos en una persona ebria. Es muy importante recalcar que, seguido de la sobriedad, Pedro emplea el verbo velar en su modo imperativo. ¿De dónde toma el discípulo la expresión «velad»? Jesús se lo dijo a él antes de su examen y no lo hizo; el resultado fue que lo reprobó (Mateo 26: 41). De manera que, como Pedro ha pasado el trago amargo de no estar sobrio ni velando, quiere evitarnos pasar por ese oscuro valle.

Querida amiga, necesitamos estar «sobrias» en nuestro caminar cristiano para no caer en las trampas y engaños del enemigo. El tiempo de conocer a nuestro amado Jesús está más cerca que ayer y debemos estar «sobrias» para su encuentro. La buena noticia es que una mente preparada, juiciosa y prudente, estará lista para vivir en las mansiones celestiales.

#pdfelizalestarsobria

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