Las oropéndolas
“En la casa de mi Padre hay muchos lugares donde vivir; […] voy a prepararles un lugar” Juan 14:2.
Ningún pájaro teje un nido como el de las oropéndolas de
Baltimore. Estas aves consiguen que parezca un saco con forma de bolsillo. Las oropéndolas sujetan la parte superior a ramitas en forma de Y para que la puerta del nido se mantenga abierta, y el ave pueda entrar y salir. Cuando el pájaro está en el nido, su peso tira de él hacia abajo y esto cierra la puerta.
Las oropéndolas forran su nido con pelo u otro material blando, pero eso es lo último que ponen en el nido. Primero tejen el interior del nido, ¡y lo tejen tan uniformemente que parece tejido a ganchillo! Dentro y fuera, la madre utiliza su pico para tejer madera, hierba y maleza, aunque su forro favorito para el nido son las crines de caballo. Su nido es un lugar seguro y mullido para que crezcan sus
crías.
Mientras la oropéndola madre está sentada en su nido, su pareja, de colores mucho más vivos que los de ella, se sienta cerca y canta en voz alta. Como no hace mucho para ayudar a la madre, la gente a veces piensa que es perezoso, pero en realidad está ayudando. Sus colores brillantes y su fuerte canto atraen la atención hacia él, y lo alejan de su nido y de su familia.
Las oropéndolas trabajan duro juntas para hacer un lugar seguro para su familia. Jesús les dijo a sus discípulos que se iba al Cielo a preparar un lugar para que se quedara su familia. Pero prometió regresar un día y llevarnos a ese hogar especial que está
preparando para nosotros. Yo quiero estar lista y ver esa casa especial, ¿y tú?
Vicki
Vicki Redden
Trabaja para la revista Insight y disfruta con los niños
de todas las edades. Vive en Maryland con su esposo Ron y sus dos perros, y ha explorado la creación de Dios desde Australia hasta el jardín de su casa.
Dee Litten Reed
Creció en una granja de Virginia, Estados Unidos,
rodeada de animales de granja, así como de algunas criaturas silvestres que rescató. Le encanta visitar zoológicos y acuarios con su nieto Tommy. También disfruta observando a las ballenas que navegan frente a la costa de Ventura, en California.
Joelle Reed Yamada
Dejó de dar clases en la escuela durante un año para irse de mochilera a recorrer el mundo. Ella y su esposo Brent viven en una granja en Inglaterra. Es profesora de Psicología y está descubriendo lo que es ser granjera. Siempre cuida de su perrita Nala e intenta que no se meta en problemas.


