4 de abril – Sanar el dolor del corazón es posible – Devoción Matutina 2025 para Damas | Amanecer con Jesús

«El sana a los quebrantados de corazón y venda sus heridas» (Salmo 147: 3). Apesar de estar convencida que su…

 4 de abril –  Sanar el dolor del corazón es posible – Devoción Matutina 2025 para Damas | Amanecer con Jesús

«El sana a los quebrantados de corazón y venda sus heridas» (Salmo 147: 3).

Apesar de estar convencida que su esposo había culminado fielmente su tarea, Elena no podía soportar el dolor de separarse de él. Parada junto al féretro, sus amigos le animaban a orar para que Dios lo resucitara, pero ella sabía que esa no era la voluntad del Señor. Día tras día, la vida de aquella mujer se iba apagando, el sufrimiento consumía su ser entero y no veía motivos para vivir. Poco a poco, el color de la vida desaparecía de su cada vez más pálido rostro.

Pasado un año, su familia hizo lo posible por convencerla de que asistiera a un congreso que realizaría la iglesia y, a pesar de su debilidad, accedió. En la plataforma se colocó un sofá donde la dejaron lo más confortable posible y ayudada por su hijo se puso en pie para dar su discurso de despedida. Por cinco minutos estuvo hablando cuando, de pronto, sintió un poder que vino sobre ella parecido a un choque eléctrico que pasó por todo su cuerpo hasta llegar a la cabeza. La gente fue testigo que el color llenó sus labios, sus mejillas y la devolvió a la vida. Elena G. de White había sido sanada de su gran dolor frente a una multitud de personas.

Ser un milagro viviente del poder de Dios nos da la bienaventurada oportunidad de testificar acerca de un Dios real. Cuando finalmente el gozo vuelve a la vida de un corazón lacerado por los dardos del enemigo, vuelve más firme, más fuerte y con la convicción de que nada le va a separar del amor de Dios. La misma Elena afirma: «Los que han padecido las mayores aflicciones, con frecuencia son los que están en condiciones de proporcio- nar mayor consuelo a otros porque irradian luz donde quiera que vayan».35

Cuando hemos pasado por en medio del fuego de la prueba y hemos soportado su ardiente calor, entonces tenemos conocimiento de lo amarga que es la consecuencia del pecado; pero al mismo tiempo hemos visto tangi- blemente la mano de Dios sosteniendo nuestras vidas. Entonces, Dios deja de ser una mera teoría para convertirse en una realidad en nuestra vida.

La buena noticia es que, si tu corazón todavía está herido, Dios está dis- puesto a sanarte y devolverte la alegría. Haz tuya la esperanza de un mundo mejor donde volveremos a reunirnos con nuestros amados. Esperemos ese encuentro con un corazón restaurado.

#pdfelizyfortalecidaenlaprueba

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