EL ESPIRITISMO DESENMASCARADO
“El mismo Señor descenderá del Cielo con voz de mando, con voz de arcángel y con trompeta de Dios, y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros, los que estemos vivos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados junto con ellos en las nubes, a recibir al Señor en el aire. Y así estaremos siempre con el Señor” (1 Tes. 4:16, 17).
Jueves: 6 de junio
EL ESPIRITISMO EN LOS ÚLTIMOS DÍAS: SEGUNDA PARTE
Nuestra esperanza de salvación está cimentada en Cristo. Sus manos manchadas de sangre nos llaman a aceptar el sacrificio tan gratuitamente ofrecido a un costo infinito. Pronto Cristo regresará para reclamar a los suyos. Tito 2:13 llama “la bendita esperanza” a la segunda venida de Cristo.
El objetivo de Satanás es destruir esta esperanza. Hará milagros, señales y prodigios, cualquier cosa que pueda alejar a la gente de la verdad bíblica y de la salvación en Cristo.
“ ‘¡Aquí está la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús!’ ” (Apoc. 14:12). En la lucha final, Satanás hará todo lo posible para impedir que la gente guarde los “mandamientos de Dios” o tenga “la fe de Jesús”, o ambas cosas. De allí la necesidad de tener cuidado con cualquier enseñanza que, aunque venga acompañada de señales, prodigios y milagros, nos aleje de cualquiera de estas dos características del Remanente.
Lee Mateo 24:23 al 27; 2 Corintios 11:13 y 14; y 2 Tesalonicenses 2:9 al 12. ¿Qué nos dicen estos pasajes acerca del poder engañoso de Satanás y su manera de obrar?
Mateo 24:23-27
23 Entonces, si alguno os dijere: Mirad, aquí está el Cristo, o mirad, allí está, no lo creáis. 24 Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos. 25 Ya os lo he dicho antes. 26 Así que, si os dijeren: Mirad, está en el desierto, no salgáis; o mirad, está en los aposentos, no lo creáis. 27 Porque como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así será también la venida del Hijo del Hombre.
2 Corintios 11:13-14
13 Porque estos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo. 14 Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz.
2 Tesalonicenses 2:9-12
9 inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos, 10 y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos. 11 Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira, 12 a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia.
En el último tiempo, Satanás llevará a cabo su engaño final: “Pronto aparecerán en el Cielo signos pavorosos de carácter sobrenatural, en prueba del poder de obrar milagros de los demonios. Los espíritus de los demonios irán a los reyes de la Tierra y a todo el mundo para encarcelarlos en engaños y urgirlos a que se unan a Satanás en su última lucha contra el gobierno del Cielo. Mediante esos agentes, tanto los príncipes como los súbditos serán engañados. Surgirán personas que se darán por el mismo Cristo y reclamarán los títulos y el culto que pertenecen al Redentor del mundo. Realizarán maravillosos milagros de sanidad y asegurarán haber recibido del Cielo revelaciones contrarias al testimonio de las Escrituras.
“El acto que coronará el gran drama del engaño será que el mismo Satanás se hará pasar por Cristo. Hace mucho que la iglesia profesa esperar el advenimiento del Salvador como consumación de sus esperanzas. Pues bien, el gran engañador simulará que Cristo ha venido. En varias partes de la Tierra Satanás se manifestará a los hombres como un ser majestuoso, de un brillo deslumbrador, parecido a la descripción que del Hijo de Dios da Juan en el Apocalipsis (Apoc. 1:13-15)” (Elena de White, El conflicto de los siglos, pp. 681, 682; énfasis añadido).
¿Por qué es tan importante entender la verdad acerca de cómo regresará Cristo, así como el estado de los muertos, para no ser engañados?
Comentarios Elena G.W
Algunas pobres almas que, habiendo sido fascinadas por las palabras elocuentes de los maestros del espiritismo, se entregan a su influencia, más tarde descubren su carácter mortífero y quisieran renunciar a él y huir, pero no pueden. Satanás las retiene por su poder, y no quiere dejarlas en libertad. Él sabe que le pertenecen seguramente mientras se hallan bajo su dominio especial, pero que una vez libres de su poder, nunca las podría inducir a creer ya en el espiritismo, ni a colocarse tan directamente bajo su dominio. La única manera en que estas pobres almas pueden vencer a Satanás, consiste en discernir entre la pura verdad de la Biblia y las fábulas. Al reconocer las exigencias de la verdad, se sitúan donde pueden ser ayudadas. Debieran rogar a aquellos que han tenido experiencia religiosa, y tienen fe en las promesas de Dios, que intercedan en su favor ante el poderoso Libertador. Ello representará un conflicto reñido. Satanás reforzará su contingente de ángeles malos que han dominado a esas personas; pero si los santos de Dios, con profunda humildad, oran y ayunan, sus oraciones prevalecerán. Jesús comisionará a ángeles santos para resistir a Satanás, y este será ahuyentado y su poder sobre los afligidos, quebrantado (Testimonios para la iglesia, t. l, pp. 307, 308).
Lo experimentado en lo pasado se repetirá. En lo porvenir las supersticiones satánicas cobrarán formas nuevas. El error será presentado de un modo agradable y halagüeño. Falsas teorías, revestidas de luz, serán presentadas al pueblo de Dios. Así procurará Satanás engañar a los mismos escogidos, si fuere posible. Se ejercerán influencias extremadamente seductoras; se hipnotizarán las mentes…
Se valdrá del poder de la mente sobre la mente para ejecutar sus planes. Lo más triste de todo es que, colocados bajo esa influencia engañosa, los hombres tendrán una apariencia de piedad sin estar en verdadera comunión con Dios…
A todos digo: Estad apercibidos porque, semejante a un ángel de luz, Satanás entra en cada reunión de obreros cristianos y en cada iglesia para tratar de atraer los miembros a su lado. Se me ha ordenado que transmita al pueblo de Dios la amonestación: «No os engañéis; Dios no puede ser burlado». Gálatas 6:7 (Testimonios para la iglesia, t. 8, pp. 309, 310).
[N]o se le permitirá a Satanás contrahacer la manera en que vendrá Jesús. El Salvador previno a su pueblo contra este engaño y predijo claramente cómo será su segundo advenimiento… «Porque como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así será también la venida del Hijo del hombre». Mateo 24:27. No se puede remedar semejante aparición. Todos la conocerán y el mundo entero la presenciará…
¿Se sienten los hijos de Dios actualmente bastante firmes en la Palabra divina para no ceder al testimonio de sus sentidos? ¿Se atendrán ellos en semejante crisis a la Biblia y a la Biblia sola? Si ello le resulta posible, Satanás les impedirá que logren la preparación necesaria para estar firmes en aquel día. Dispondrá las cosas de modo que el camino les esté obstruido; los aturdirá con bienes terrenales, les hará llevar una carga pesada y abrumadora para que sus corazones se sientan recargados con los cuidados de esta vida y que el día de la prueba los sorprenda como ladrón (El conflicto de los siglos, pp. 609, 610).


