Un Dios santo
22
DE JUNIO
Nadie es santo como tú, Señor. Fuera de ti, no hay nadie más. No hay mejor refugio que tú, Dios nuestro.
1 SAMUEL 2:2
Las palabras del versículo bíblico de hoy son parte de una oración que hizo una mujer llamada Ana. Ella amaba a Dios y lo adoraba, pero estaba muy triste porque no podía tener un bebé.
Entonces, oró para que el Señor le diera un hijo. Se lo pidió con un corazón humilde, y prometió entregarle su hijo a Dios si respondía a su oración.
Después de un tiempo, Dios respondió la oración de Ana. Ella quedó embarazada y tuvo un bebé al que llamó Samuel. Cuando Samuel ya tenía edad suficiente, Ana se lo devolvió a Dios. Envió a Samuel a vivir en el templo de Dios, donde serviría como sacerdote toda su vida.
Antes de irse del templo, Ana alabó a Dios por su bondad. Ella entendía que Dios es santo, perfecto en su bondad y no hay nadie como Él. El Señor merece nuestra atención y nuestro amor. Tenemos que respetarlo porque Él es Dios.
Ana sabía que el Señor era el único que podía responder sus oraciones, y entregó a Samuel para mostrar que creía en la santidad divina. Quería honrarlo y lo alabó por ser el único Dios del universo.
Ninguna persona es santa como Dios. ¡Él es perfecto! Por eso, cantamos para alabarlo. Cuando cantamos, nos unimos a los ángeles del cielo que dicen: «Santo, santo, santo es el Señor, Dios Todopoderoso». —TM
LEER MÁS
¿Qué dice el Salmo 89:5-9 sobre la santidad de Dios?
DATO DIVERTIDO
Otra palabra para «santo» es justo.
Significa honorable, respetable y bueno.


