Una historia valiente
6
DE SEPTIEMBRE
Y Pablo dijo: «Pues Dios quiera que, con poco o con mucho, no sólo tú sino también todos los que hoy me escuchan lleguen a ser como yo, ¡pero sin estas cadenas!».
HECHOS 26:29
Los líderes judíos querían que Pablo dejara de hablarles a los demás sobre Jesús. Fueron a ver a Festo, el nuevo gobernador, y le dijeron que Pablo había quebrantado sus leyes. Festo quería agradarles a los judios, así que escuchó sus historias.
Pocos días después, el rey Agripa fue a visitar al gobernador. Festo le habló de Pablo, y el rey quiso escuchar su lado de la historia. Pablo le habló a Agripa sobre el día en que conoció a Jesús camino a Damasco. «Pablo, ¡estás loco!», le dijo Festo. Pero Pablo sabía que era su oportunidad de hablarle al rey Agripa sobre Jesús.
«Gobernador Festo, no estoy loco —afirmó Pablo-. Sé que Agripa ha escuchado sobre Jesús. Rey Agripa, ¿usted cree lo que escribieron los profetas? ¡Yo sé que cree!».
El rey contestó: «¿Crees que es tan fácil convencerme de que me haga cristiano?».
«No importa si es fácil o difícil —respondió Pablo-. Mi oración es que todos los que ne escuchan sean salvos».
A Pablo lo emocionaba hablar de Jesús. No importaba si estaba predicando un sermón, encadenado en la cárcel o hablando ante un rey. Usaba todas las ocasiones para hablar de Jesús, ya fuera a funcionarios importantes o a personas comunes y corrientes. El sabía que todos necesitaban confiar en Jesús.
Nosotros también podemos hacer lo mismo que Pablo. No importa con quién nos encontremos o hablemos, podemos pedirle a Dios la oportunidad de hablar de Jesús. —TM
LEER MÁS
Lee Hechos 28:30-31.
¿Qué hizo Pablo mientras esperaba su juicio en Roma?
DATO DIVERTIDO
El rey Agripa era pariente de Herodes el Grande, el rey que quiso matar a Jesús cuando era bebé. Agripa fue el último rey que vino de la familia de Herodes.


