10 de Enero – Si él cuida de las aves… – Devoción Matutina 2025 para Damas | Amanecer con Jesús

«No tengan miedo: ustedes valen más que muchos pajarillos» Mateo 10: 31.

En esta mañana que escribo esta meditación, me acompañan unos amigos en el exterior de la casa, como si se hubiesen puesto de acuerdo para complementar el escrito. Los trinos que salen de sus picos forman hermosas melodías, y aunque no estoy segura del motivo de sus cantos, bien podríamos atribuirlo a un agradecimiento por el sol que acaba de salir por el horizonte. Lo que sí sé es que es un deleite escuchar sus dulces sonidos.

Hoy, 10 de enero, es el Día Mundial de las Aves, y esta celebración nos invita a hacer conciencia respecto a los hábitats de estos animales. Es posible que tengas alguno en casa o quizás no sea así, pero cualquiera que sea el caso, estoy segura de que alguna vez has admirado su belleza.

En cierta ocasión, me detuve a observar a una guacamaya; su porte, su plumaje y sus colores la hacían realmente hermosa. De pronto, vi su precio en un recuadro de no más de 6 centímetros: 145,000 pesos mexicanos! (Casi 3,000 dólares estadounidenses). «Vaya», pensé, «¿habrá alguien que pague ese precio por comprar un ave?». Es impresionante que se pongan precios tan elevados a ciertas especies de aves, pero más impresionante es la noticia que te tengo: tú vales mucho más que cualquiera de ellas. No lo digo yo, lo dice Jesús de Nazaret, el que realmente lo sabe todo.

«No teman», fueron las palabras de Jesús a sus discípulos en un momento muy importante para ellos. Era el comienzo de su discipulado y el Maestro les dio indicaciones acerca de los peligros que enfrentarían en el camino. No sería fácil, y Jesús lo sabía; por eso los alentó diciéndoles que el hombre vende dos pajarillos por unas cuantas monedas, pero ninguna de ellas cae al suelo sin que el Padre lo permita. Y añadió: «Así que no teman, porque ustedes valen más que muchos pajarillos».. ¡Cuánto alivio debieron de sentir los discípulos al saber que nada ocurre en nuestra vida sin que el Padre celestial lo permita! ¡Qué promesa tan maravillosa y alentadora!

Con la certeza de que nuestro precio fue pagado en la cruz del Calvario, podemos fortalecer nuestra confianza en Dios y no temer. No temas cuando la enfermedad se asome en tu hogar sin ser invitada; no temas cuando los recursos parezcan agotarse; no temas cuando la tragedia invada sin piedad; no temas cuando parezca que el enemigo ha robado la paz de tu hogar; no temas, porque tu vida costó más que muchos pajarillos, y si Dios cuida de las aves, cuidará también de ti.

Posdata: Feliz por su cuidado

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