El gatito del contenedor de basura
“Ama al Señor tu Dios, obedécelo y sé fiel a él, porque de él depende tu vida” Deuteronomio 30:20, NVI.
A Frank no le gustaba que se le olvidaran las cosas. Ese día tenía que levantarse muy temprano e ir a su oficina a por un expediente que había olvidado. Estaba empezando a salir el sol cuando se detuvo fuera del edificio, y vio dos gatos sin hogar en su camino. Frank siempre sentía lástima por los animales sin hogar, así que se detuvo a acariciarlos. Estos gatos no le dejaron acercarse, así que siguió caminando y arrojó la basura en un contenedor que encontró de camino. Entonces los dos gatos empezaron a maullar. Cuando Frank se dio la vuelta para alejarse, los gatos maullaron más fuerte. Uno se puso delante de él y el otro saltó al borde del contenedor.
En ese momento, Frank oyó un ruido como de arañazos y un suave maullido. Miró dentro del contenedor y vio a un pequeño gatito negro saltando e intentando salir.
El contenedor era demasiado profundo para que Frank llegara hasta el fondo y agarrara al gatito. Así que encontró un trozo de madera de unos dos metros de largo y lo metió en el contenedor, para hacer una rampa. El gatito saltó sobre la madera y fue subiendo hasta que pudo salir.
Cuando Frank se dio la vuelta, los otros dos gatos corrían tras el gatito. Luego entró en la oficina, recogió su carpeta y volvió al automóvil. De pronto, vio a cuatro gatitos sentados uno al lado del otro, mirándolo. Y a Frank le pareció que le estaban dando las gracias.
Jesús cuida de todas sus criaturas. Él se alegra cuando ayudamos a los demás, aunque solo sea para rescatar a un gatito negro de un contenedor oscuro y profundo.
Dee
Vicki Redden
Trabaja para la revista Insight y disfruta con los niños
de todas las edades. Vive en Maryland con su esposo Ron y sus dos perros, y ha explorado la creación de Dios desde Australia hasta el jardín de su casa.
Dee Litten Reed
Creció en una granja de Virginia, Estados Unidos,
rodeada de animales de granja, así como de algunas criaturas silvestres que rescató. Le encanta visitar zoológicos y acuarios con su nieto Tommy. También disfruta observando a las ballenas que navegan frente a la costa de Ventura, en California.
Joelle Reed Yamada
Dejó de dar clases en la escuela durante un año para irse de mochilera a recorrer el mundo. Ella y su esposo Brent viven en una granja en Inglaterra. Es profesora de Psicología y está descubriendo lo que es ser granjera. Siempre cuida de su perrita Nala e intenta que no se meta en problemas.


