29 de junio – Una lengua engañosa – La maravillosa creación de Dios

Una lengua engañosa

“Hay quienes hieren con sus palabras, pero hablan los sabios y dan el alivio” Proverbios 12:18.

En una de mis fotos favoritas que tengo con mi abuelo, salimos sentados en un sofá con la lengua fuera. No, no estamos sacando la lengua a la cámara. Estamos sacando la lengua para tocarnos la nariz. Nadie más en mi familia puede hacer eso, es una habilidad genética que heredé de él.

Admito que tengo una lengua bastante larga, pero la mía no es nada comparada con la del pájaro martillo amarillo, un pájaro carpintero que vive en zonas poco arboladas de Norteamérica. Este gracioso pájaro puede sacar la lengua cinco centímetros más allá del pico.

¿Para qué utiliza el pájaro carpintero esta poderosa lengua? A diferencia de otras variedades de pájaros carpinteros que martillean las superficies de los árboles en busca de insectos, este pájaro consigue gran parte de sus alimentos en el suelo. Busca colonias de hormigas que vivan en montículos de tierra, y comienza un ataque sorprendente.

Sabiendo que las hormigas atacan con saña a los insectos y gusanos que invaden su colonia, el pájaro carpintero mete su lengua cubierta de fluidos en el nido de las hormigas. Estas creen que están siendo invadidas por un gusano, ¡y atacan! Pero no es un gusano, es la lengua del pájaro, y las hormigas se quedan pegadas en su capa pegajosa. Entonces, más rápido de lo que puedes leer esto, el pájaro carpintero saca su lengua y se come los sabrosos insectos. Así, el pájaro carpintero puede acabar con toda una colonia de hormigas, unas 5.000 hormigas a la vez.

El pájaro carpintero utiliza su lengua para conseguir comida y, aunque es muy bueno para él, no lo es tanto para las hormigas. El versículo de hoy nos dice que usemos la lengua para sanar y no para dañar. Una manera de hacerlo es pensar antes de hablar, y otra forma es no decir nada que no te gustaría que dijeran de ti.

Joelle

Vicki Redden

Trabaja para la revista Insight y disfruta con los niños
de todas las edades. Vive en Maryland con su esposo Ron y sus dos perros, y ha explorado la creación de Dios desde Australia hasta el jardín de su casa.

Dee Litten Reed

Creció en una granja de Virginia, Estados Unidos,
rodeada de animales de granja, así como de algunas criaturas silvestres que rescató. Le encanta visitar zoológicos y acuarios con su nieto Tommy. También disfruta observando a las ballenas que navegan frente a la costa de Ventura, en California.

Joelle Reed Yamada

Dejó de dar clases en la escuela durante un año para irse de mochilera a recorrer el mundo. Ella y su esposo Brent viven en una granja en Inglaterra. Es profesora de Psicología y está descubriendo lo que es ser granjera. Siempre cuida de su perrita Nala e intenta que no se meta en problemas.

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