¿Sabes qué mamífero soy?
“Yo no te olvidaré” Isaías 49:15.
Estoy segura de que hoy vas a adivinar de qué mamífero se trata antes de que termines de leer las siguientes pistas:
- De adulto puedo comer hasta 200 kilos de vegetales al día.
- Mis dientes pueden ser más grandes que un ladrillo.
- Soy muy inteligente y tengo muy buena memoria.
- Mi vida familiar y mis hábitos son muy parecidos a los de las personas.
- Aunque soy uno de los animales más grandes de la tierra, puedo esconderme muy bien en la selva. Puedo moverme por la selva casi tan silenciosamente como un gato sobre una alfombra.
- Con la nariz larga y especial que Jesús me dio, puedo agarrar un pequeño maní o un tronco grande y pesado.
Respuesta: ¡Soy un elefante! Jesús me dio muy buena memoria. Quizá hayas oído decir que un elefante nunca olvida. Eso es porque muchas veces la gente se ha dado cuenta de que un elefante en cautividad fue amable con alguien que había sido amable con él muchos años antes.
Aunque la memoria del elefante es buena, la memoria de Jesús es mejor. Él prometió que nunca, nunca te olvidará, siempre te tiene presente. Te quiere mucho.
Vicki
Vicki Redden
Trabaja para la revista Insight y disfruta con los niños
de todas las edades. Vive en Maryland con su esposo Ron y sus dos perros, y ha explorado la creación de Dios desde Australia hasta el jardín de su casa.
Dee Litten Reed
Creció en una granja de Virginia, Estados Unidos,
rodeada de animales de granja, así como de algunas criaturas silvestres que rescató. Le encanta visitar zoológicos y acuarios con su nieto Tommy. También disfruta observando a las ballenas que navegan frente a la costa de Ventura, en California.
Joelle Reed Yamada
Dejó de dar clases en la escuela durante un año para irse de mochilera a recorrer el mundo. Ella y su esposo Brent viven en una granja en Inglaterra. Es profesora de Psicología y está descubriendo lo que es ser granjera. Siempre cuida de su perrita Nala e intenta que no se meta en problemas.


