17 de diciembre – Bendiciones o maldiciones, ¿quién sabe? – Devoción Matutina 2025 para Damas | Amanecer con Jesús

«Él le dijo: —Como suele hablar cualquier mujer insensata, así has hablado. ¿Pues qué? ¿Recibiremos de Dios el bien, y el mal no lo recibiremos?» (Job 2: 10).

Después de muchos días de lluvia, el sol nació una mañana. Con diligencia, separé mi ropa clara de la ropa de color (aquí sí debemos hacer separación de prendas) y llené la lavadora. Cuando estuvo lista, la llevé a los tendederos que están debajo de un árbol de toronjas. ¡Si tan solo no estuviera ese árbol aquí, mi ropa se secaría más rápido con el sol directo! —pensé. Y me quedé meditando unos segundos en que debía cortar varias de sus ramas.

Apenas habían pasado cinco minutos desde que tendí la primera carga, cuando las nubes oscurecieron el cielo. ¡No puede ser! —exclamé—. En unos instantes, las gotas de agua comenzaron a caer, y ¿quién creen que protegió a mi ropa de la llovizna? ¡Claro!, el árbol de toronjas con su follaje espeso, el mismo que minutos antes yo quería cortar. Horas más tarde el sol volvió a brillar. Casi pude oír a Job decirme: «Hablas como una de tantas necias». ¿Comprendes por qué no debemos renegar de las situaciones que aparente- mente son desfavorables? Primero me parecía malo que el árbol no dejara pasar al sol, pero luego me pareció bueno que no dejara pasar la lluvia.

Ese ha sido siempre el problema de los humanos. Únicamente queremos eventos favorables en nuestra vida. Si por nosotros fuera, acomodaríamos cada circunstancia a nuestro favor. Si nos dieran a elegir, nunca optaríamos por pruebas o dificultades. No obstante, un camino fácil que no demanda esfuerzo, nunca ha hecho hombres y mujeres fuertes y sobresalientes. La esposa de Job estuvo acostumbrada a las comodidades, las riquezas, la felicidad, los cuidados y la seguridad que le daba su esposo. Sin embargo, cuando su vida dio un giro repentino e inesperado, su opción más fácil fue maldecir a Dios y abandonar a su marido.

Sin duda que a lo largo de este año has tenido desafíos laborales, de salud, económicos, familiares o personales. ¿Con qué actitud los has recibido? La buena noticia es que quien aprende a ser agradecido por lo bueno y por lo malo, tendrá una justa y rebosante recompensa.

#pdfelizporlobuenoyporlomalo

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