PRECIOSAS EXPLICACIONES DEL AMOR
“Pues Dios amó tanto al mundo que dio a su único Hijo, para que todo el que crea en él no se pierda, sino que tenga vida eterna”. Juan 3:16.
JUSTIFICACIÓN:
EXPLICACIÓN Y PRUEBA DE UN HECHO DETERMINADO. SIRVE PARA CONFIRMAR QUE ALGO QUE FUE DICHO ES VERDAD.
MI ORACIÓN: SEÑOR, TE AGRADEZCO POR DARME VIDA Y ESPERANZA.
Mi sobrino tenía que hacer la tarea de la escuela. Se le pedía que, al resolver cada actividad, justificara sus respuestas. Eso significaba que no podía responder simplemente con un “sí” o un “no”, sino que tenía que elaborar una explicación.
¿Hacemos un juego con eso de elaborar una explicación? Piensa en cuál es tu estación preferida del año: primavera, verano, otoño o invierno. Ahora, justifica por qué te gusta esa estación con explicaciones y registros (dibujos, fotos, etc.). Llama a tu familia e invítalos a jugar también.
Jesús enseñaba a las personas de una manera muy especial. Él les daba explicaciones. No solo decía “haz esto” o “haz aquello”. Cuando enseñó acerca del amor, relató como Dios amó tanto al mundo que envió a su hijo. ¿Por qué? Para que las personas tuvieran vida y esperanza. Esa es la explicación más preciosa de toda la historia de la humanidad.


