LEJOS DEL NIDO, CERCA DEL HOGAR
“El que se aleja de su hogar es como el ave que se aleja de su nido”. Proverbios 27:8.
NIDO:
HOGAR DE LOS PAJARITOS, DONDE ESTÁN PROTEGIDOS.
MI ORACIÓN: QUERIDO DIOS, TE AGRADEZCO POR PREPARARNOS UN HOGAR EN EL CIELO.
Al regresar de la escuela escuchamos un píopío muy suave. Inmediatamente dejamos de caminar y miramos a nuestro alrededor.
Al rastrear el pedido de socorro encontramos a Rafa. Bueno, él no se llamaba Rafa, pero ese fue el nombre que dimos al pajarito que encontramos ese día con un ala quebrada.
Allí arriba, en el árbol más alto de aquel camino, estaba su nido.
-¿Y ahora cómo haremos para colocarlo de nuevo en el nido? – preguntó mi hermana menor, a punto de llorar.
Yo solo tenía 11 años, pero era la hermana mayor y me sentí responsable por la situación.
–¡Vamos a casa!
Coloqué al desesperado pajarito en mi mochila y seguimos caminando, mientras él continuaba con su píopío.
Cuidamos a Rafa por varias semanas, hasta que su ala se recuperó y pudo volar. Yo recuerdo ese día con un poco de alegría y un poco de tristeza. Después de todo, él podría regresar con su familia, pero se separaría de nosotros.
Yo no sé si Rafa pudo regresar a su nido, pero sé que nosotros regresaremos a nuestro hogar, nuestro verdadero hogar. Jesús prometió que prepararía un lugar en el Cielo. Allí no habrá llanto, ni dolor; ni para los pajaritos ni para los niños. ¿Quieres ir a casa?



