Lunes 16 de marzo – PADRES E HIJOS – LA VIDA EN COMUNIÓN CON LOS DEMÁS

LA VIDA EN COMUNIÓN CON LOS DEMÁS

“Que su palabra sea siempre agradable, sazonada con sal, para que sepan cómo conviene responder a cada uno” (Col. 4:6).

Lunes: 16 de marzo

PADRES E HIJOS

Los niños tienen un papel vital como parte de la vida familiar. Necesitan saber que son amados y valorados como miembros de la familia y ciudadanos del Reino celestial. El culto familiar es crucial. Debe ser sencillo pero regular, matutino y vespertino. Los niños pueden comenzar a edad temprana a colaborar con la limpieza y otras responsabilidades. Lo más importante es que presten atención al mandamiento de Pablo: “Hijos, obedezcan a sus padres en todo, porque esto agrada al Señor” (Col. 3:20).

Lee los siguientes textos. ¿Qué importantes principios contienen para la educación de los hijos?

 

Proverbios 22:6, 15

Instruye al niño en su camino, Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.

15 La necedad está ligada en el corazón del muchacho; Mas la vara de la corrección la alejará de él.

 

Mateo 19:14

14 Pero Jesús dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de los cielos.

 

Deuteronomio 6:6-7

Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes.

 

 Proverbios 1:8-9

Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, Y no desprecies la dirección de tu madre; Porque adorno de gracia serán a tu cabeza, Y collares a tu cuello.

Formados correctamente para el Señor por precepto y ejemplo, los hijos serán una bendición para la familia, la iglesia y la sociedad. A su vez, la instrucción de Pablo para los padres, al igual que la registrada para los maridos y las esposas, es equilibrada y recíproca: “Padres, no irriten a sus hijos, para que no se desalienten” (Col. 3:21). La forma en que los progenitores, especialmente el padre, interactúan con los hijos y los disciplinan influye profundamente en su formación espiritual.

Los estudios demuestran, además, que cuando ambos progenitores asisten a la iglesia es mayor la probabilidad de que los hijos sigan haciéndolo, a diferencia de lo que ocurre cuando solo uno de ellos lo hace. Y más sorprendente aún es que la asistencia constante a la iglesia por parte del padre, incluso más que por parte de la madre, incide en la permanencia de los hijos en la iglesia cuando son adultos. Por lo tanto, no se puede subestimar el papel del padre en la formación espiritual de sus hijos. Es crucial que los padres tomen en serio su papel.

Cuando los padres no han sido modelos ejemplares para sus hijos o incluso les han causado un gran daño, ¿cómo puede el conocimiento de Dios como nuestro Padre ayudar a sanar las heridas y a compensar las carencias?

Comentarios Elena G.W

Los padres deberían estar unidos en su fe para estar unidos en sus esfuerzos de educar a sus hijos en la creencia de la verdad. Sobre la madre descansa en manera especial la tarea de modelar las mentes de los jóvenes hijos… Las ocupaciones a menudo mantienen al padre fuera de la casa y no le permiten tener una parte igual en la educación de los hijos: pero siempre que pueda debería unirse con la madre en esta obra. Trabajen juntos los padres, inculcando en los corazones de sus hijos los principios de justicia.

Ha habido poca obra definida para preparar a nuestros niños para las pruebas que deben enfrentar en su contacto con el mundo y sus influencias. No han sido ayudados como debieran haberlo sido a formar caracteres lo bastante fuertes como para resistir la tentación y permanecer firmes por los principios de la justicia en la terrible lucha que está ante todos los que queden fieles a los mandamientos de Dios y al testimonio de Jesucristo.

Los padres necesitan entender las tentaciones que deben enfrentar los jóvenes diariamente, para poder enseñarles cómo vencerlas… Dios quiere que volvamos nuestros ojos de las vanidades, placeres y ambiciones del mundo y que los pongamos en la recompensa gloriosa e inmortal de aquellos que corren con paciencia la carrera que les es propuesta en el evangelio. Quiere que eduquemos nuestros hijos para que eviten las influencias que los apartarían de Cristo. Nuestro Señor viene pronto y debemos prepararnos para este solemne acontecimiento… Que vuestra vida diaria en el hogar revele los principios vivientes de la Palabra de Dios. Los agentes celestiales colaborarán con vosotros cuando busquéis alcanzar la norma de la perfección y cuando procuréis enseñar a vuestros hijos a conformar sus vidas a los principios de la rectitud. Cristo y los agentes celestiales están esperando para avivar vuestra sensibilidad espiritual, renovar vuestras actividades y enseñaros las cosas sublimes de Dios (In Heavenly Places, p. 208; parcialmente en En los lugares celestiales, 20 de julio, p. 210).

No debe levantarse una valla de frialdad y retraimiento entre padres e hijos. Intimen los padres con sus hijos; procuren entender sus gustos y disposiciones; compartan sus sentimientos, y descubran lo que embarga sus corazones.

Padres, demostrad a vuestros hijos que los amáis, y que queréis hacer cuanto podáis para asegurar su dicha. Si obráis así, las restricciones que necesitéis imponerles tendrán mucho mayor peso en sus jóvenes inteligencias. Gobernad a vuestros hijos con ternura y compasión, teniendo siempre presente que «sus ángeles en los cielos ven siempre la faz de mi Padre que está en los cielos». Si queréis que los ángeles desempeñen en favor de vuestros hijos el ministerio que Dios les ha encomendado, cooperad con ellos haciendo vuestra parte (El hogar cristiano, p. 172).

Elena G.W

comparte esta entrada:

Facebook
Twitter
Pinterest

Más entradas