EL GRAN PLAN CRISTOCÉNTRICO DE DIOS
“Alabado sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que en Cristo nos bendijo con toda bendición espiritual en los cielos” (Efe. 1:3).
Martes: 4 de julio
EL GRAN PLAN CRISTOCÉNTRICO DE DIOS
¿Cuál es el plan de Dios “llegado el tiempo” y cuán amplio es su alcance? Efesios 1:9, 10.
Efesios 1:9-10
9 dándonos a conocer el misterio de su voluntad, según su beneplácito, el cual se había propuesto en sí mismo, 10 de reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra.
Pablo utiliza tres etiquetas para el plan de Dios: (1) “el plan que había mantenido en secreto”, (2) lo “que había decidido realizar”, y (3) “su plan” para cuando “llegue el momento preciso” (DHH). ¿Cuál es el plan supremo y final de Dios? Unir todo, en todas partes, en Jesús.
El término que Pablo utiliza para describir el plan es gráfico (griego, anakephalaiōsasthai): “reunir”, “restaurar” o “recuperar” todas las cosas en Cristo. En la práctica contable de la antigüedad, se “sumaba” una columna de números y se colocaba el total en la parte superior. Jesús encabeza el plan escatológico final de Dios. Este plan cristocéntrico se elaboró “antes de la creación del mundo” (Efe. 1:4) y es tan amplio que abarca todo el tiempo (“en el cumplimiento de los tiempos establecidos”, Efe. 1:10, RVR 95) y el espacio (“todo lo que está en el cielo y lo que está en la tierra”). Pablo anuncia la unidad en Cristo como la gran meta divina para el Universo.
Al analizar el “plan de Dios, que se cumplirá a su debido tiempo” (Efe. 1:10, PDT), Pablo comparte el tema que entretejerá a lo largo de la carta. Dios comienza su plan para unificar todas las cosas (cimentado en la muerte, la resurrección, la ascensión y la exaltación de Jesús [Efe. 1:15–2:10]), fundando la iglesia y unificando elementos dispares de la humanidad (judíos y gentiles) en ella (Efe. 2:11–3:13).
De esta manera, la iglesia advierte a los poderes malignos que el plan de Dios está en marcha y que el gobierno divisor de Satanás terminará (Efe. 3:10). Como dice la Biblia en otra parte: “ ‘Porque el diablo ha descendido a ustedes con gran furor al saber que le queda poco tiempo’ ” (Apoc. 12:12).
La segunda mitad de la carta de Pablo comienza con un apasionado llamado a la unidad (Efe. 4:1–16) y continúa con una larga exhortación a evitar conductas que dañen la unidad y, en vez de eso, a que fomenten la solidaridad con los hermanos en la fe (Efe. 4:17–6:9). Pablo concluye con la imagen conmovedora de la iglesia como un ejército unido, participando con vigor en la lucha por la paz en el nombre de Cristo (Efe. 6:10-20).
¿Cómo puedes reconocer y celebrar que la redención que vives en Cristo Jesús es parte de algo amplio y grandioso, una parte integral del plan final diseñado por Dios para unir todas las cosas en Cristo?
Comentarios Elena G.W
Nunca podrá comprenderse el costo de nuestra redención hasta que los redimidos estén con el Redentor delante del trono de Dios. Entonces, al percibir de repente nuestros sentidos arrobados las glorias de la patria eterna, recordaremos que Jesús dejó todo esto por nosotros, que no solo se desterró de las cortes celestiales, sino que por nosotros corrió el riesgo de fracasar y de perderse eternamente. Entonces arrojaremos nuestras coronas a sus pies, y elevaremos este canto: «¡Digno es el Cordero que ha sido inmolado, de recibir el poder, y la riqueza, y la sabiduría, y la fortaleza, y la honra, y la gloria, y la bendición!» Apocalipsis 5:12 (El Deseade de todas las gentes, p. 105).
La vid tiene muchas ramas, pero aunque todas las ramas son diferentes, no disputan entre sí; hay unidad en la diversidad. Todas las ramas reciben su alimento de una sola fuente. Esta es una ilustración de la unidad que debe existir entre los seguidores de Cristo. En sus diferentes tipos de trabajo no tienen sino una Cabeza. El mismo Espíritu obra a través de ellos en diferentes formas. Hay acción armoniosa, aunque varían los dones. Estudiad este capítulo; por él veréis que el hombre que está verdaderamente unido con Cristo nunca procederá como si fuera una unidad completa en sí mismo…
La perfección de la iglesia no depende de que cada miembro tenga exactamente la misma capacidad. Dios requiere que cada uno ocupe su debido lugar, que esté en su sitio para hacer su obra asignada de acuerdo con la capacidad que le ha sido dada (Comentarios de Elena G. de White en Comentario bíblico adventista, t. 6, p. 1090).
Solo se puede leer debidamente la enseñanza de la naturaleza a la luz que procede del Calvario. Hágase ver por medio de la historia de Belén y de la cruz cuán bueno es vencer el mal, y cómo constituye un don de la redención cada bendición que recibimos.
En la zarza y la espina, el abrojo y la cizaña, está representado el mal que marchita y desfigura. En el canto del pájaro y el pimpollo que se abre, en la lluvia y la luz del sol, en la brisa estival y en el suave rocío, en diez mil objetos de la naturaleza, desde el cedro del bosque hasta la violeta que florece a su pie, se ve el amor que restaura. Y la naturaleza nos habla todavía de la bondad de Dios.
«Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal». Jeremías 29: 11. Este es el mensaje que, a la luz que procede de la cruz, debe leerse en toda la naturaleza. Los cielos declaran la gloria de Dios, y la tierra está llena de sus riquezas (La educación, p. 101).


