Miércoles 29 de marzo – LA BATALLA EN EL CIELO

JESÚS GANA, SATANÁS PIERDE

“Entonces el dragón se airó contra la mujer, y fue a combatir al resto de sus hijos, los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesús” (Apoc. 12:17).

Miércoles: 29 de Marzo

LA MUJER DEL DESIERTO

Lee Apocalipsis 12:6 y compáralo con Apocalipsis 12:14 al 16. Observa cuidadosamente el período de tiempo, el ataque de Satanás a la “mujer” (la iglesia de Dios) y la provisión de Dios para su pueblo. ¿De qué están hablando estos versículos?

Los 1.260 días de Apocalipsis 12:6 son paralelos a la expresión “tiempo, tiempos, y medio tiempo” de Apocalipsis 12:14. Esta misma profecía que describe el mismo período se encuentra en Daniel 7:25; Apocalipsis 11:2 y 3; y 13:5. Como estos son símbolos proféticos (no es que una mujer literal con alas se fuera al desierto), aplicamos el tiempo profético, el principio de día por año (ver, por ejemplo, Núm. 14:34; Eze. 4:4–6) a estas profecías. Esto simplemente significa que un día profético equivale a un año. Sobre este mismo período profético de Apocalipsis 11:2, la Biblia de Estudio Andrews dice: “Por este motivo, los intérpretes historicistas lo entienden generalmente como los 1.260 años que corren de 538 a 1798 d.C.” (p. 1.596, comentario sobre Apoc. 11:2). Una iglesia corrupta (junto con un Estado corrupto) oprimió, persiguió y a veces masacró al pueblo fiel de Dios.

Esta persecución feroz y satánica contra los cristianos que creían en la Biblia era una extensión del gran conflicto entre el bien y el mal. Al salir de las tinieblas de la Edad Media, al momento de la Reforma, hubo hombres y mujeres que enfrentaron un momento decisivo: ¿Serían fieles a la Palabra de Dios o aceptarían las enseñanzas de los sacerdotes y los prelados? Una vez más, la verdad triunfó, y Dios tenía un pueblo que le era fiel en presencia de una tremenda oposición.

Hay algunas expresiones fascinantes y extremadamente alentadoras del cuidado de Dios en estos versículos. Apocalipsis 12:6 utiliza la expresión “Un lugar preparado por Dios”. Apocalipsis 12:14 declara que la mujer fue “sustentada” en el desierto. Y Apocalipsis 12:16 expresa: “La Tierra ayudó a la mujer”. En tiempos de intensa persecución, Dios proveyó para su iglesia. Como lo hizo en ese entonces, hará lo mismo por su remanente del tiempo del fin.

Describe un momento de prueba o dificultad en tu vida en el que podrías haberte desanimado fácilmente, pero Dios proveyó un lugar de refugio para ti y te sostuvo en tus desafíos. ¿De qué manera Dios te brindó apoyo cuando más lo necesitabas?

Comentarios Elena G.W

Mientras estuvieran bajo la protección divina, ningún pueblo o nación, aunque fuese auxiliado por todo el poder de Satanás, podría prevalecer contra ellos. El mundo entero iba a maravillarse de la obra asombrosa de Dios en favor de su pueblo, a saber, que un hombre empeñado en seguir una conducta pecaminosa fuese de tal manera dominado por el poder divino que se viese obligado a pronunciar, en vez de imprecaciones, las más ricas y las más preciosas promesas en el lenguaje sublime y fogoso de la poesía. Y el favor que en esa ocasión Dios concedió a Israel había de ser garantía de su cuidado protector hacia sus hijos obedientes y fieles en todas las edades. Cuando Satanás indujese a los impíos a que calumniaran, maltrataran y exterminaran al pueblo de Dios, este mismo suceso les sería recordado y fortalecería su ánimo y fe en Dios (Historia de los patriarcas y profetas, pp. 477, 478). Los mensajeros de la cruz deben armarse de un espíritu vigilante y de oración, y avanzar con fe y valor, obrando siempre en el nombre de Jesús. Deben cifrar su confianza en su Jefe; porque nos esperan tiempos dificultosos. Los juicios de Dios están cayendo sobre la tierra. Las calamidades se siguen en rápida sucesión. Pronto se levantará Dios de su solio para sacudir terriblemente la tierra, y para castigar a los malos por su iniquidad. Entonces él se levantará en favor de los suyos, y les concederá su cuidado protector. Echará sus brazos eternos en derredor de ellos, para escudarlos de todo mal (Obreros evangélicos, pp. 279, 280). La presencia de Dios es una garantía para el cristiano. Esta Roca de fe es la presencia viviente de Dios. El más débil puede depender de ella. Los que se creen más fuertes pueden convertirse en los más débiles a menos que dependan de Cristo como su eficiencia y su dignidad. Esta es la Roca sobre la cual podemos edificar con éxito. Dios está cerca en el sacrificio expiatorio de Cristo, en su intercesión, su amor, su tierno poder guiador en la iglesia. Sentado junto al trono eterno, los observa con intenso interés. Mientras los miembros de la iglesia obtengan savia y alimento de Jesucristo por medio de la fe, y no de las opiniones, las invenciones y los métodos de los hombres; si tienen una convicción de la cercanía de Dios en Cristo, y ponen su entera confianza en él, tendrán una relación vital con Cristo, como la rama tiene una relación con el tronco. La iglesia no está fundada sobre teorías de hombres, sobre formas y planes vacíos de significado hace ya tiempo. Depende de Cristo, su justicia. Está edificada sobre la fe en Cristo “y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella”. La fortaleza de toda alma reside en Dios y no en el hombre. La quietud y la confianza han de ser la fuerza de todos los que dediquen su corazón a Dios. Cristo no manifiesta un interés casual en nosotros; el suyo es más fuerte que el de una madre por su hijo... Él te está mirando, tembloroso hijo de Dios. El te dará seguridad bajo su protección (Dios nos cuida, p. 17).

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