Sembrando y cosechando, 27 de marzo – A Fin de Conocerle

No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna. Gálatas 6:7, 8.

¿Qué significa sembrar para la carne? Es seguir los deseos e inclinaciones del propio corazón natural. Cualquiera sea nuestra profesión, si estamos sirviendo al yo en vez de servir a Dios, estamos sembrando para la carne. La vida cristiana es una vida de abnegación y de llevar la cruz. Hemos de soportar penalidades como buenos soldados de Jesucristo. … No podemos preguntar: ¿Qué es lo que nos conviene? sino solamente: ¿Cuáles son nuestras órdenes? Nadie considera que la vida de un soldado sea una vida de complacencia propia y satisfacción egoísta. Hoy estamos en el campo de batalla y dos grandes fuerzas siempre están luchando por la supremacía.

¿Qué estáis sembrando en vuestra vida diaria? ¿Estáis sembrando para vuestra carne? ¿Pensáis tan sólo en vuestros placeres y conveniencias? ¿Sembráis para el orgullo, la vanidad y la ambición? “Todo lo que el hombre sembrare, eso también segará”. … Os suplico que sembréis para el Espíritu. Cada tentación resistida os dará poder para sembrar para el Espíritu en otro tiempo de prueba.—The Review and Herald, 5 de mayo de 1891.

Si sembráis fe, prestando obediencia a Cristo, segaréis fe y poder para obediencia futura. Si procuráis ser una bendición para otros, Dios os bendecirá. … El gozo que damos a otros se reflejará en nosotros; pues así como sembramos, así segaremos.

Se ha hecho abundante provisión para que todos los que desean vivir una vida piadosa puedan tener gracia y fortaleza mediante Jesús nuestro divino Redentor. … Los siervos de Dios han de recibir paz y fortaleza de la Fuente de su fortaleza y al hacerlo, encontrarán que la vida está llena de felicidad y paz.—Ibid.

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