Viernes 21 de marzo – PARA ESTUDIAR Y MEDITAR – AMOR Y JUSTICIA: LOS DOS MANDAMIENTOS MÁS IMPORTANTES

AMOR Y JUSTICIA: LOS DOS MANDAMIENTOS MÁS IMPORTANTES “Si alguno dice: “Yo amo a Dios”, pero odia a su hermano,…

 Viernes 21 de marzo – PARA ESTUDIAR Y MEDITAR – AMOR Y JUSTICIA: LOS DOS MANDAMIENTOS MÁS IMPORTANTES

AMOR Y JUSTICIA: LOS DOS MANDAMIENTOS MÁS IMPORTANTES

“Si alguno dice: “Yo amo a Dios”, pero odia a su hermano, es mentiroso, pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto?” (1 Juan 4: 20).

Viernes: 21 de marzo

PARA ESTUDIAR Y MEDITAR:

Lee el capítulo titulado “El sábado” en las páginas 253 a 260 del libro El Deseado de todas las gentes, de Elena G. de White.

“Los espías no se atrevían a contestar a Jesús en presencia de la multitud, por temor a meterse en dificultades. Sabían que él había dicho la verdad. Más bien que violar sus tradiciones, estaban dispuestos a dejar sufrir a un hombre, mientras que aliviarían a un animal por causa de la pérdida que sufriría el dueño si lo descuidaban. Así manifestaban mayor cuidado por un animal que por el hombre, que fue hecho a la imagen de Dios. Esto ilustra el resultado de todas las religiones falsas. Tienen su origen en el deseo del hombre de exaltarse por encima de Dios, pero llegan a degradar al hombre por debajo del nivel de los brutos. Toda religión que combate la soberanía de Dios, defrauda al hombre de la gloria que le fue concedida en la creación, y que ha de serle devuelta en Cristo. Toda religión falsa enseña a sus adeptos a descuidar los menesteres, sufrimientos y derechos de los hombres. El evangelio concede alto valor a la humanidad como adquisición hecha por la sangre de Cristo, y enseña a considerar con ternura las necesidades y desgracias del hombre. El Señor dice: “Haré más precioso que el oro fino al varón, y más que el oro de Ofir al hombre” (Isa. 13: 12).

“Cuando Jesús preguntó a los fariseos si era lícito hacer bien o mal en sábado, salvar la vida o matar, les hizo confrontar sus propios malos deseos. Con acerbo odio ellos deseaban matarle mientras él estaba salvando vidas e impartiendo felicidad a muchedumbres. ¿Era mejor matar en sábado, según se proponían ellos hacer, que sanar a los afligidos como lo había hecho él? ¿Era más justo tener homicidio en el corazón en el día santo, que tener hacia todos un amor que se expresara en hechos de misericordia?” (Elena G. de White, El Deseado de todas las gentes, p. 258).

PREGUNTAS PARA DIALOGAR:

  1. ¿Por qué y cómo es cierto que “toda religión falsa enseña a sus adeptos a descuidar los menesteres, los sufrimientos y los derechos de los hombres”? ¿Qué medidas podemos tomar para evitar esa indiferencia en nuestras iglesias y fuera de ellas?

  2. ¿Quién es mi prójimo? ¿Quién es tu prójimo? ¿En qué aspectos prácticos deberíamos los seguidores de Cristo parecernos más al samaritano que traspuso los límites impuestos por la sociedad de sus días para actuar con amor?

  3. Si Dios ama la justicia y la misericordia, ¿cómo deberíamos actuar de acuerdo con lo que más le importa a él? ¿Cómo podemos centrarnos más en lo que Jesús llamó “lo más importante de la Ley”?

  4. Cuando pensamos y hablamos acerca del Juicio, ¿hacemos hincapié en que Jesús se refirió principalmente al tema en términos de si amamos activamente a los demás y en qué medida, particularmente a los oprimidos? Reflexiona acerca de ello a la luz de Mateo 25: 31 al 46.

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