HACE MUCHOS, MUCHOS AÑOS…
“Las generaciones van y vienen, pero la tierra nunca cambia”. Eclesiastés 1:4.
HISTORIA:
CONTAR UN ACONTECIMIENTO DEL PASADO; TAMBIÉN ES EL NOMBRE QUE LE DAMOS AL CONOCIMIENTO QUE REGISTRA Y COMPARTE LOS HECHOS DEL MUNDO.
MI ORACIÓN: QUERIDO DIOS, TE AGRADEZCO POR CUIDAR DE MI FAMILIA EN TODAS LAS ÉPOCAS.
La anciana de la familia se sienta y los nietos y bisnietos se acomodan cerca de ella. Entonces, ella les cuenta historias de cuando su bisabuela llegó a aquel barrio. Trabajó en aquel lugar con la ayuda de su marido y de sus niños, y se puso feliz por la posibilidad de criar a su familia en un lugar tan hermoso y cerca de la playa.
Desde aquel día en adelante, se construyeron y se vivieron historias.
Allí también se volvieron a contar historias de un tiempo aún más lejano: la historia del mundo y de la humanidad, de la creación, de la redención y de la vida de muchas personas que habitaron aquí.
En la familia y en la escuela, niños y niñas aprendieron también la historia de los países, de las culturas y de las épocas, así como tú aprendes. Lo que más me fascina de las historias familiares y de la historia del mundo es cómo Dios estuvo al cuidado de todo. Estuvo en el pasado, con los bisabuelos, desde que eran pequeños. Está contigo en el presente, y estará cuidando de tu familia en los días que aún viviremos.
Pasa un tiempo en familia viendo fotos antiguas y recordando momentos especiales que pasaron juntos.


