Viernes 12 de junio – Para Estudiar y Meditar – Contratiempos

Contratiempos

«Y no solo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza; y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado» — Romanos 5:3-5

Viernes: 12 de Junio

Para Estudiar y Meditar
Cuando estamos ante los desafíos de la vida, necesitamos aferrarnos a Dios. Los temas que hemos explorado a lo largo de este trimestre contribuyen a mantener o revitalizar una experiencia sólida con Dios. Cuando te enfrentes a algún contratiempo —un problema de salud, dificultades económicas, la ruptura matrimonial, la muerte de alguien cercano, u otra carga que te robe la alegría— considera las siguientes preguntas y reflexiona sobre las lecciones estudiadas hasta aquí.
Preguntas para dialogar
  • 1¿Cómo ha influido en tu imagen de Dios algún contratiempo que hayas enfrentado o estés afrontando? ¿Cómo puedes percibir más claramente el verdadero carácter de Dios?
     
  • 2¿Cuándo fue la última vez que oraste para que la voz de Dios resultara más audible que la del Enemigo en tu vida? Recuerda que el ladrón (Satanás) viene a robar, matar y destruir, pero Dios concede vida abundante (Juan 10:10).
     
  • 3¿Confías en que Dios sigue siendo soberano y dirigiendo tu vida a pesar de las dificultades? Si no es así, ¿cómo puedes desarrollar tu confianza en la bondad y el amor de Dios hacia ti?
     
  • 4¿Te mantienes anclado en la Palabra de Dios cada día? Pide a Dios que restaure tu primer amor por él mientras pasas por tiempos difíciles.
     
  • 5¿Cuándo fue la última vez que acudiste a Dios en oración como tu Consolador y Consejero, confiando en su promesa de nunca dejarte ni desampararte (Heb. 13:5)?
     
    Hebreos 13:5 — RV605 Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré;
  • 6Si tu fe es débil, dile a Dios en oración: «¡Creo! ¡Ayuda mi poca fe!» (Mar. 9:24). Rodéate de personas que puedan animarte en lugar de desanimarte.
     
    Marcos 9:24 — RV6024 E inmediatamente el padre del muchacho clamó y dijo: Creo; ayuda mi incredulidad.
  • 7El mundo no siempre se preocupa por los débiles, ignorantes, heridos y quebrantados. El mensaje divino «cuando eres débil, yo soy fuerte» puede transformar radicalmente la vida de las personas. Piensa en alguien a quien podrías animar hoy con este mensaje.
     
Resumen de la semana

Vivimos en un mundo pecaminoso y lleno de sufrimiento, y cada uno de nosotros enfrenta en algún momento dificultades que pueden hacerle cuestionar el amor de Dios. La manera en que diversos personajes bíblicos respondieron a los reveses de la vida puede ayudarnos en momentos difíciles a fortalecer nuestra relación con Dios, quien no cambia (Mal. 3:6) y cuyo amor permanece constante.

comparte esta entrada:

Facebook
Twitter
Pinterest

Más entradas