Jueves 22 de octubre – Falsos profetas mencionados en el Nuevo Testamento – Profetas del Nuevo Testamento

Profetas del Nuevo Testamento

«Ahora bien, hay diversos dones, pero el Espíritu es el mismo. Hay diversos ministerios, pero el Señor es el mismo; y hay diversas actividades, pero Dios, que efectúa todas las cosas en todos, es el mismo» — 1 Corintios 12:4-6

Jueves: 22 de octubre

Falsos profetas mencionados en el Nuevo Testamento
Lee Mateo 24:23-24. ¿Qué nos advierte Jesús aquí? ¿Por qué debemos prestar seria atención a esta advertencia?
Mateo 24:23-24 — RV6023 Entonces, si alguno os dijere: Mirad, aquí está el Cristo, o mirad, allí está, no lo creáis. 24 Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos.

Jesús no pudo haber sido más claro: «Porque se levantarán falsos cristos y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios para engañar, si fuere posible, aun a los elegidos» (Mat. 24:24).

Los engaños acerca de los que nos advierte son sin duda muy persuasivos, pues van acompañados de «grandes señales y prodigios». Las manifestaciones sobrenaturales no son en sí mismas una evidencia de la obra de Dios, por muy persuasivas que parezcan. Tenemos enemigos sobrenaturales. Como nos ha advertido Pablo: «Porque no tenemos lucha contra sangre y carne; sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de este mundo de tinieblas, contra malos espíritus de los aires» (Efe. 6:12). Estos poderes actúan por medio de falsos profetas, los cuales no son una novedad. El Nuevo Testamento se refiere a los falsos profetas de los tiempos del Antiguo Testamento (Luc. 6:26). En el Nuevo Testamento, los falsos profetas son comparados con «lobos rapaces» que están «disfrazados de ovejas» (Mat. 7:15), y se nos dice que «por sus frutos los conocerán» (Mat. 7:16).

Su principal ocupación es el engaño (Mat. 7:17-20). El mismo Jesús declaró que «se levantarán muchos falsos profetas y engañarán a muchos» (Mat. 24:11), incluso, «si fuere posible, aun a los elegidos» (Mat. 24:24; ver también Mar. 13:22; 1 Juan 4:1).

Según Efesios 6:10-18, ¿cómo podemos protegernos de cualquier tipo de engaño?
Efesios 6:10-18 — RV6010 Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza. 11 Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. 12 Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. 13 Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes. 14 Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia, 15 y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. 16 Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. 17 Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios; 18 orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos;

Vivir por fe, revestirnos de la «coraza de justicia», ceñirnos con la «verdad», rendirnos al Espíritu Santo por medio de la oración y estar arraigados en su Palabra. Así es como podemos protegernos de todo lo que, de otro modo, nos desviaría espiritual y teológicamente.

¿Qué puedes hacer para estar mejor equipado contra los engaños que azotan nuestro mundo?
 

Comentarios Elena G.W

Mientras menos mediten ustedes en Cristo y en su amor incomparable y mientras menos se asemejen a su imagen, mejores aparecerán ante sus propios ojos y más confianza propia y autocomplacencia experimentarán. Un correcto conocimiento de Cristo, mirar constantemente al Autor y Consumador de nuestra fe, les proporcionará un concepto tan claro del carácter de un cristiano verdadero que no podrán equivocarse al hacer una estimación correcta de su propia vida y carácter en contraste con los del gran Ejemplo…

La capacitación para la obra es un asunto de toda la vida, una lucha diaria, laboriosa, cuerpo a cuerpo con hábitos establecidos, malas inclinaciones y tendencias hereditarias. Se requiere un esfuerzo constante, intenso y vigilante para controlar el yo, para que solo Jesús se vea en nosotros y el yo se pierda de vista.

Es indispensable que vigilen los puntos débiles de su carácter, que restrinjan las tendencias equivocadas y fortalezcan y desarrollen las facultades nobles que hasta ahora no hayan sido ejercitadas adecuadamente. El mundo nunca conocerá la obra secreta que se lleva a cabo entre el alma y Dios, ni la amargura interior de espíritu, el aborrecimiento propio, y los esfuerzos constantes por dominar el yo; pero muchos en el mundo podrán apreciar los resultados de estos esfuerzos. Verán a Cristo revelado en la vida cotidiana de ustedes. Se transformarán en una epístola viviente, sabida y leída por todas las personas, y poseerán un carácter simétrico, desarrollado noblemente.

“Aprended de mí —dijo Cristo—, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas”. Mateo 11:29. El Señor instruirá a los que acudan a él en busca de conocimiento. En el mundo hay una multitud de maestros falsos. El apóstol declara que en los últimos días los hombres, “teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros” (2 Timoteo 4:3), porque quieren escuchar cosas halagüeñas. Acerca de ellos Cristo amonestó: “Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis”. Mateo 7:15. Los maestros religiosos que se describen aquí profesan ser cristianos. Poseen una apariencia de piedad y aparentan trabajar por el bien de las almas… Están en conflicto con Cristo y sus enseñanzas, y se hallan destituidos de su espíritu manso y humilde…

El buen Pastor vino para buscar y salvar lo que se había perdido. Mediante sus obras ha manifestado su amor por las ovejas. Todos los pastores que trabajan bajo las órdenes del Príncipe de los pastores poseerán sus características; serán mansos y humildes de corazón. Una fe infantil proporciona descanso al alma y también obra por amor y siempre se interesa por los demás. Si el Espíritu de Cristo mora en ellos, serán semejantes a él y realizarán las obras de Cristo— Exaltad a Jesús, 18 de julio, p. 207

Elena G.W

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