Domingo 13 de septiembre – Guerra espiritual – Cómo lidiar con falsos maestros

Cómo lidiar con falsos maestros

«Porque las armas de nuestra milicia no son mundanas, sino poderosas en Dios para destruir fortalezas» — 2 Corintios 10: 4

Domingo: 13 de septiembre

Guerra espiritual
Lee 2 Corintios 10: 1-11. La mansedumbre de Pablo en su trato con los corintios era a veces confundida con debilidad. ¿Qué palabras o frases de este pasaje revelan la valentía de Pablo para lidiar con el problema de los falsos maestros en Corinto?
2 Corintios 10:1-11 — RV601 Yo Pablo os ruego por la mansedumbre y ternura de Cristo, yo que estando presente ciertamente soy humilde entre vosotros, mas ausente soy osado para con vosotros; 2 ruego, pues, que cuando esté presente, no tenga que usar de aquella osadía con que estoy dispuesto a proceder resueltamente contra algunos que nos tienen como si anduviésemos según la carne. 3 Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; 4 porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, 5 derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo, 6 y estando prontos para castigar toda desobediencia, cuando vuestra obediencia sea perfecta. 7 Miráis las cosas según la apariencia. Si alguno está persuadido en sí mismo que es de Cristo, esto también piense por sí mismo, que como él es de Cristo, así también nosotros somos de Cristo. 8 Porque aunque me gloríe algo más todavía de nuestra autoridad, la cual el Señor nos dio para edificación y no para vuestra destrucción, no me avergonzaré; 9 para que no parezca como que os quiero amedrentar por cartas. 10 Porque a la verdad, dicen, las cartas son duras y fuertes; mas la presencia corporal débil, y la palabra menospreciable. 11 Esto tenga en cuenta tal persona, que así como somos en la palabra por cartas, estando ausentes, lo seremos también en hechos, estando presentes.

Pablo comienza 2 Corintios 10 de manera muy personal: «Por la humildad y la bondad de Cristo yo, Pablo, apelo a ustedes personalmente» (2 Cor. 10: 1, NVI). Esto muestra lo preocupado que estaba por las falsas enseñanzas que se infiltraban en la iglesia. Sus palabras en 2 Corintios 10: 1 se refieren irónicamente a la acusación de sus oponentes de que era temible cuando escribía cartas desde la distancia, pero un cobarde cuando trataba con las personas cara a cara (2 Cor. 10: 10-11). Él responde que lo que parecía ser debilidad debía verse como una poderosa mansedumbre y una gentileza semejante a la de Cristo.

Es necesario enfrentar a los falsos maestros con audacia y confianza (2 Cor. 10: 2), pero combinadas con la amabilidad de Cristo (vers. 1). Jesús dijo: «Soy manso y humilde de corazón» (Mat. 11: 29). Sin embargo, también se enfrentó con valentía a los cambistas en el templo, volcando sus mesas y llamándolos ladrones (Mat. 21: 12-13). También llamó hipócritas y sepulcros blanqueados a los fariseos (Mat. 23: 23-27). Al igual que Jesús, Pablo también sabía que estamos en una guerra espiritual que exige el uso de toda la armadura de Dios (Efe. 6: 12-17).

El lenguaje que Pablo utiliza en 2 Corintios 10 es militar porque hay vidas en juego (2 Cor. 10: 3-6). No se trata de un simple conflicto humano, sino de una batalla divina para ganar personas para Cristo. En ese sentido, todo argumento falso y toda opinión altiva deben ser enfrentados y derribados sobre la base de la Palabra de Dios para que todo pensamiento sea llevado cautivo «en obediencia a Cristo» (2 Cor. 10: 5).

En esta guerra espiritual, Pablo actuó con la autoridad de Cristo. Sin embargo, esta autoridad tenía como objetivo la edificación, no la destrucción (2 Cor. 10: 8). Es fácil para los líderes espirituales afirmar que actúan con la autoridad de Dios. No obstante, deben recordar que su autoridad les ha sido dada por Cristo y que, al igual que él, deben ser mansos y humildes de corazón. La afirmación de Pablo acerca de su autoridad conferida por Cristo se debía a su preocupación de que los corintios estuvieran escuchando a las personas equivocadas, poniendo así en riesgo la lealtad de ellos a Cristo.

¿Cómo podemos ser a la vez mansos y valientes al tratar con los falsos maestros? ¿Por qué debemos mostrar ambos atributos?

Comentarios Elena G.W

En lo futuro se levantarán engaños de toda clase, por lo que necesitamos una base sólida para nuestros pies. Queremos pilares firmes para el edificio. Ni un solo clavo ha de quitarse de lo que el Señor ha establecido. El enemigo introducirá falsas teorías, como la doctrina de que no hay Santuario. ¿Dónde encontraremos seguridad a menos que sea en las verdades que el Señor nos ha estado dando en los últimos cincuenta años?

Quiero decirles que Cristo vive, intercede por nosotros, y salvará a todo aquel que viene a él con fe y obedece sus instrucciones. Pero recuerden que no quiere que dediquen sus energías a criticar a los hermanos. Ocúpense de su salvación. Hagan la obra que Dios les ha dado. Encontrarán tanto para hacer que no tendrán inclinación a criticar a algún prójimo. Usen el talento del habla para ayudar y bendecir. Si ejecutan la obra que Dios les ha dado, tendrán un mensaje para llevar, y comprenderán qué significa ser santificados por el Espíritu.

No crean que Satanás no hace nada. No piensen que su ejército está pasivo. Él y sus instrumentos ocupan el campo. Tenemos que ponernos toda la armadura de Dios. Habiendo hecho esto, permanezcamos en pie, enfrentando a principados y poderes y maldades espirituales en el aire. Si tenemos puesta la armadura celestial, encontraremos que los ataques del enemigo no tendrán poder sobre nosotros. Los ángeles de Dios estarán a nuestro alrededor para protegernos. Con la seguridad de Dios, sé que será así.

En el nombre del Señor Dios de Israel les pido que vengan en ayuda del Señor, para guerrear con él contra los poderosos. Si hacen esto, tendrán de su lado un potente Ayudador y Salvador personal. Estarán cubiertos con el escudo de la Providencia. Dios abrirá un camino para ustedes, para que nunca sean vencidos por el enemigo— Recibiréis poder, 18 de agosto, p. 239


Se mezclarán falsas teorías con cada fase de la experiencia, y se abogará con satánico fervor con el propósito de cautivar la mente de cada creyente cuyo conocimiento no esté enraizado en los sagrados principios de la Palabra de Dios. En nuestro propio medio se levantarán falsos maestros investidos de espíritus seductores que sostendrán doctrinas de origen satánico. Con palabras lisonjeras, con tacto seductor y con tergiversaciones habilidosas, lograrán arrastrar como discípulos a los que estén desprevenidos.

La única esperanza para nuestra feligresía está en mantenerse muy alerta. Solo los que estén bien fundamentados en la verdad de las Escrituras, y sometan a prueba cada planteamiento con un “Así dice el Señor”, estarán a salvo. El Espíritu Santo guiará a los que aprecian la sabiduría de Dios que está por encima de los engaños y sofisterías de las agencias satánicas. Debe haber mucha oración, no al estilo humano, sino bajo la inspiración del amor a la verdad tal cual es en Jesús. Las familias que creen en la verdad hablarán palabras de sabiduría y de inteligencia; palabras que recordarán como resultado de haber escudriñado las Escrituras— Recibiréis poder, 26 de abril, p. 127

Elena G.W

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